Ni en invierno, ni en otoño, ni en verano. Las flores, en su mayoría, las vemos y las disfrutamos en primavera, pero ¿por qué?

Es cierto que en esta estación los días empiezan a ser más largos, más luminosos y más coloridos, pero es precisamente el periodo de frío previo que han pasado las plantas lo que les hace florecer cuando llega el calorcito de la primavera y así asegurar su éxito reproductivo. A este proceso provocado por el frío se le conoce como vernalización y consiste en que cuando se somete una planta a bajas temperaturas, durante 30-40 días, se activa un gen que suprime la producción de flores.

Durante la primavera nacen numerosas flores y plantas gracias a un mecanismo llamado vernalización, que consisten en someter a una planta a bajas temperaturas para que las moléculas represoras del desarrollo floral estén inactivas permitiendo así que las flores surjan en la primavera. Según un estudio de la Universidad de Texas (EEUU), las plantas son capaces de reconocer la estación de la primavera ya que pueden recordar haber pasado por un largo periodo frío gracias a una molécula de ARN denominada COLDAIR. Esta molécula actúa como memoria en las plantas cuando transcurren periodos de 30 a 40 días de frío, que es cuando un gen, FLC, deja de actuar reprimiendo la floración gracias a otro gen que lo silencia, COOLAIR, y se produce la floración.

Paso a paso

Una vez que las flores han sido fecundadas, las altas temperaturas del verano y las temperaturas templadas del otoño mantienen activa la expresión del gen FLC, reprimiendo la floración de las plantas durante estas estaciones. Cuando llega el invierno, el constante frío hace que los niveles de FLC empiecen a caer, gracias a que aumenta la expresión del gen que da lugar al ARN mensajero COOLAIR que silencia a FLC. Y cuando se alcanza el pico máximo de COOLAIR comienza la expresión del gen COLDAIR quien cierra el proceso de inhibición de la floración y hace que aparezcan las flores.

shutterstock_167693018Esto explica por qué se requiere una prolongada exposición al frío continuo para que la planta experimente la vernalización. Para que los niveles de COOLAIR logren acumularse hasta alcanzar ese pico máximo. Más tarde cuando las flores son polinizadas en la primavera, y producidos sus frutos y diseminando sus semillas para una nueva descendencia, dejan de producir más flores para evitar un gasto innecesario de energía.

La vernalización es ampliamente aprovechada por los horticultores para inducir la floración de sus plantas ornamentales en cualquier momento del año, siempre y cuando tengan un vivero con la temperatura y la iluminación controlada. Los horticultores ponen a sus plantitas en ambientes fríos por unas cuantas semanas y luego las colocan en un ambiente con una temperatura agradable y así, al cabo de unos días, empiezan a florecer. En otras palabras, someten a las plantas a un invierno artificial.

Esto también explica por qué el calentamiento global afecta el comportamiento de las plantas, ya que se ha observado que algunas plantas han adelantado sus periodos de floración durante los últimos años. Esto puede perjudicarlas enormemente ya que los insectos que las polinizan y las aves que transportan sus semillas pierden la sincronización provocando una considerable pérdida de biodiversidad.