Pues al igual que los neumáticos de lluvia en la F1 tienen surcos, la última explicación científica de por qué se me arruga la piel de los dedos cuando los tengo a remojo como si de unos garbanzos se tratase, los asemeja a la misma función que las arrugas de las ruedas de los coches.

 

Un grupo de científicos de la Universidad de Newcastle descubrieron hace un par de años que ya que el arrugamiento distintivo de los dedos está causado por la constricción de los vasos sanguíneos debajo de la piel y ésta es a su vez controlada por el sistema nervioso autónomo, debería tener una función importante. Y esta función está muy ligada a nuestra propia evolución. Los dedos arrugados mejoran nuestro agarre de objetos mojados o que se encuentran bajo el agua, de la misma forma que un neumático con surcos se aferra mejor a la carretera. Nuestros antepasados se vieron obligados a recolectar frutos en entornos húmedos, por lo que es probable que esta capacidad les ayudase en su tarea.

shutterstock_67053184Los investigadores llevaron a cabo un estudio, publicado en The Royal Society , en el que se pidió a voluntarios que recogieran canicas de diferentes tamaños con las manos en estado normal o con los dedos arrugados después de haber permanecido en agua caliente durante 30 minutos. Eran más rápidos con las canicas mojadas si sus dedos estaban arrugados. Sin embargo, los dedos arrugados no suponen ninguna diferencia a la hora de mover objetos secos. Esto sugiere que las arrugas en los dedos de manos tienen la función de mejorar nuestro control sobre los objetos bajo el agua o tal vez, incluso, sobre objetos húmedos en general.

Las arrugas que nos salen en los pies también podría suponer una ventaja, ya que pudo permitir a nuestros antepasados caminar mejor bajo la lluvia.

Pero y si tal y como se vio en el estudio los dedos arrugados no suponen ninguna diferencia a la hora de mover objetos secos, ¿por qué no tenemos los dedos arrugados siempre? Pues bien, se piensa que es para evitar perder sensibilidad y no hacernos al daño al coger algunos objetos.