Desde Knowi ya os habíamos hablado de Stevia , un gran descubrimiento ya que es muchísimo más potente que el azúcar (200-300 veces más dulce) pero es un alimento que no eleva al azúcar en sangre, es decir, su índice glucémico es muy bajo. Pues bien, la última tendencia que nos llega desde, nada más y nada menos, que Hollywood es el abedulce.

 

Se trata del azúcar del abedul, cuyo aspecto y sabor es muy similar al azúcar blanco. Se extrae del corcho del abedul y, como aditivo, posee el código E-967, también conocido como xilitol. Todos los alimentos poseen índice glucémico (IG), que indica la velocidad a la que sube el nivel de azúcar en sangre. Cuanto más rápido, más insulina se secreta y, lo malo, es que la insulina es una hormona vinculada estrechamente con los depósitos de grasa corporal: reserva como tal todo lo que no se gasta. Cuanto mayor es el índice glucémico de un nutriente, mayor es la probabilidad de que acabe transformado en grasa e instalado, y sin pagar alquiler, en nuestro abdomen, caderas, etc…Todos los azúcares y la mayoría de los hidratos de carbono, sobre todo los refinados (bollería industrial), tienen un IG alto. Pues bien, el abedulce no, sólo de 7, y por esto mismo es muy adecuado para personas diabéticas.

Además de tener un IG de 7, es bajo en calorías (240kcal/100g frente a 400kcal/100g del azúcar de mesa) y favorece la digestión ya que al ser muy similar al xilitol, molécula que nuestro organismo sintetiza “per se”, nuestro organismo asimila el abedulce muy bien y entiende cómo tratarla. Los edulcorantes artificiales se producen de forma sintética y suponen para nuestro organismo substancias ajenas.

El azúcar de abedul fue descubierto por el químico alemán Emil Fischer, dedicado a la química orgánica, en 1891. Un déficit de azúcar hizo buscar a los investigadores otros edulcorantes alternativos y así en el año 1930 el azúcar de abedul fue purificado. En los años 60, el uso del azúcar de abedul era muy común en Suiza, Alemania, Japón y la Unión Soviética, y también como edulcorante en las dietas para diabéticos y fuente de energía para la terapia de infusión en pacientes con resistencia a la insulina e intolerancia a la glucosa. A partir de entonces, muchos otros países, como China e Italia se convierten también en productores de azúcar de abedul para su consumo.