El sol es nuestro gran aliado, pero a la vez puede darnos algunas sorpresas que pueden llegar a ser desagradables. La radiación ultravioleta (UV), que comprende el 5% de toda la energía del sol que llega a la superficie de la tierra, tiene efectos muy beneficiosos para nuestro organismo: nos aporta calor, favorece el depósito de calcio en nuestros huesos y contribuye a estimular el ánimo gracias a su acción antidepresiva.

Esta capacidad que tiene de penetrar en la piel la hace también responsable de algunas alteraciones que se producen a nivel cutáneo, tal y como lo expresan compañías como ISDIN, especializada en dermatología.

shutterstock_183247382Es muy importante tener en cuenta que los efectos de los rayos ultravioleta dependen en buena medida de su capacidad de penetración en la estructura de la piel. Los rayos UVB tienen capacidad de llegar solo hasta la capa superficial, es decir la epidermis y son los responsables de las sufridas quemaduras, eritemas solares y la fotoinmunosupresión. Los UVA, pueden llegar a capas profundas, a la dermis, y son los responsables de los efectos por acumulación de exposiciones solares repetidas: la más frecuente es el envejecimiento de la piel, las alergias solares y las manchas cutáneas.

Es muy importante tener en cuenta que el daño reiterado de la radiación solar puede llegar a producir mutaciones en las células de la piel, y se pueden llegar a producir lesiones precancerosas como la queratosis actínica (AK) y cancerosas como es el caso del melanoma y el cáncer de piel no melanoma (NMSC) y entre estos últimos el carcinoma espinocelular es el más frecuente. ISDIN ha desarrollado un producto sanitario de clase IIA, una innovadora crema indicada en la prevención y tratamiento protector coadyuvante de ambas patologías.

Para evitar sus consecuencias negativas y sobre todo para procurarnos una piel sana, es imprescindible que sepamos protegernos del sol y sus efectos, sobre todo las personas que presentan una especial susceptibilidad como los niños, las personas con piel sensible y ojos claros o los pacientes inmunodeprimidos. Hay que poner un especial empeño y cuidado en el caso de los “peques” ya que su piel está en proceso de desarrollo y los mecanismos de defensa están también en ese mismo proceso evolutivo. La utilización de un fotoprotector adecuado siguiendo las indicaciones del especialista durante los primeros 18 años de vida disminuye en un 78% la probabilidad de desarrollar cáncer de piel en el futuro.

Evitar el sol, estar en la sombra o utilizar ropas protectoras son las medidas básicas a tomar para la prevención del cáncer cutáneo. Fotoprotegerse hoy en día es sencillo, en farmacias y otros establecimientos podemos encontrar productos (fotoprotectores) adecuados para los diferentes tipo de piel e incluso para las circunstancias y características personales que el individuo pueda presentar (patologías previas como puede ser el vitíligo o despigmentación local, simétrica de algunas zonas determinadas de la piel).

Los expertos insisten en que la fotoprotección no compete solo a las épocas de verano aunque sean estas las de más riesgo, sino que hemos de adquirir una cultura y una costumbre que incluye todas las épocas del año, especialmente si practicamos deporte y desarrollamos actividades al aire libre de todo tipo por deporte o por hobby. Debemos evitar la exposición solar especialmente en las horas de mayor incidencia ultravioleta (UV) y utilizar un fotoprotector adecuado a las necesidades personales, así como todo tipo de indumentaria adecuada a la actividad que vayamos a desarrollar y que nos proteja del sol como gorras, camisetas, gafas de sol, etc… y utensilios básicos como pueden ser las sombrillas.

La protección UV proporcionada por la ropa depende del tipo de tejido, el color, el diseño y los procedimientos de acabado de fábrica. La presencia de tintes, sobre todo los de color oscuro, aumenta de tres a cinco veces el grado de protección de un tejido. Además, el Factor de Protección Ultravioleta (FPU) de la ropa está influido por el encogimiento, el estiramiento y el grado de humedad de las fibras.

Un último consejo, elegir el fotoprotector adecuado a cada tipo de piel es básico y en ese sentido ISDIN tiene una amplia gama de fotoprotectores y productos específicos y especializados que se adaptan a las necesidades individuales haciendo más sencilla, fácil y agradable su aplicación.


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.