El 26% de los españoles tiene astigmatismo y suele tener un componente familiar congénito importante.

El astigmatismo se debe a una alteración en la curvatura anterior de la córnea, que es la parte del ojo que limita la cámara anterior, la región transparente que se encuentra en el polo anterior y actúa como una lente a través de la cual pasa la luz que se enfoca sobre la retina.

También puede estar ocasionado por una asimetría en la curvatura del cristalino. Dicha alteración puede ir desde baja hasta media o alta en dependencia del grado de dioptrías que genere.

La sintomatología es evidente y dependerá del grado de astigmatismo que se haya generado, puede ir desde una discreta alteración visual, hasta una de mayor envergadura que provoque problemas en la vida cotidiana con una necesidad de forzar constantemente la acomodación y generando visión borrosa e incuso cefaleas (dolores de cabeza).

En los niños en los que es un ojo el afectado o que hay una diferencia notable de afectación entre uno y otro, lo que se produce es que el niño termina utilizando aquel que tiene una mayor capacidad, anulando el que tiene un mayor defecto, lo que puede generar problemas a la larga, por ello es muy importante realizar las revisiones pertinentes en este tramo de edad, de tal forma que se puedan diagnosticar estas alteraciones lo antes posible.

El astigmatismo casi siempre se presenta asociado a miopía o hipermetropía, por lo que los síntomas se superponen a los de estas afecciones

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Diagnóstico del Astigmatismo

En el diagnóstico del astigmatismo se emplea la esfera o abanico astigmático, que “consiste en una lámina en la cual se representan una serie de líneas que forman un dibujo similar a la esfera de un reloj. Una persona con visión normal puede ver todas las líneas con igual nitidez. En cambio el paciente con astigmatismo observa algunas líneas borrosas. En el caso de que se trate de astigmatismo simple, la línea más nítida corresponde al meridiano emétrope o normal y la más borrosa al meridiano anómalo. Normalmente los dos meridianos principales se disponen en un ángulo de 90 grados”.

En este sentido, el Dr. José Alfonso, Coordinador de Investigación Clínica y Jefe de la Unidad de Cirugía de Córnea, Cristalino y Refractiva del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega de Oviedo ha remarcado que “el astigmatismo es un defecto refractivo que depende de la córnea fundamentalmente, y afecta tanto a la visión de lejos como a la de cerca, por lo que debe ser corregido para mejorar la calidad visual en todos los sentidos”.

Tratamiento del Astigmatismo

El tratamiento consiste fundamentalmente en la corrección del defecto de refracción bien mediante gafas, lentes de contacto o mediante cirugía refractiva con láser en aquellos casos en que el defecto sea mayor y requiera de una intervención de más enjundia.

También podemos encontrar pacientes mayores que poseen una catarata asociada a un astigmatismo. Con el objeto de “profundizar en la corrección del astigmatismo durante la cirugía de catarata, oftalmólogos especialistas en cirugía se han reunido en el simposio organizado por Instituto Alcon y Novartis “Astigmatismo 360º” y ver las posibilidades diagnósticas y de tratamiento que se pueden aplicar en los pacientes que se someten a este tipo de intervenciones”, según ha indicado el Dr. José Alfonso.

Entre los pacientes que se someten a una cirugía de cataratas, el 30% tiene más de 1,5 dioptrías. Al respecto, el Dr. Alfonso ha destacado el papel de las lentes intraoculares tóricas, que además de corregir el astigmatismo durante la cirugía de catarata, “permiten al cirujano prescindir de la necesidad de actuar sobre la córnea con el láser, preservando así la integridad de esta estructura. Gracias a estas lentes, en un único acto quirúrgico mejoramos la cantidad y la calidad de visión de los pacientes”, ha señalado.