Siempre que pensamos en ejercicio y actividad física evocamos los deportes y actividades tradicionales y no caemos en la cuenta de que hay otras posibilidades que nos pueden llenar de satisfacción, ilusión y pasión contribuyendo a un desarrollo integral saludable, el baile es un buen ejemplo de ello y más en el Día de la Danza. 

Si eres de los que le gusta el baile estás de enhorabuena puesto que es una de las actividades físicas más completas que se pueden realizar. El baile es un ejercicio aeróbico que ayuda sobremanera a quemar calorías, entre 200 y 400 diarias según apuntan los expertos, esto combinado con una dieta adecuada y equilibrada puede contribuir a estar en forma mejorando nuestra estructura muscular y ósea y alcanzar además nuestro peso ideal.

Todas las modalidades de baile (salsa, flamenco, bailes de salón, merengue, danza, etc…) contribuyen a esta pérdida de peso y a la remodelación de nuestra figura y apariencia física, eso sí, si se practica de una forma constante, regular y asesorados por expertos como es lógico y natural

Desde el punto de vista de nuestra mente el baile en sus diferentes formas contribuye a disminuir los niveles de estrés que en mayor o menor cuantía todos padecemos fruto de esta sociedad a veces agobiante y exigente que nos envuelve. El efecto sobre la secreción de endorfinas, péptidos opioides endógenos que funcionan como neurotransmisores, es evidente, incrementando sus niveles y disminuyendo los de cortisol que es la denominada hormona del estrés y a su vez la que nos incita a comer más y por lo tanto a favorecer la tendencia a engordar.

El baile fomenta nuestra autoestima al ir consiguiendo progresivamente las metas y retos que nos proponemos, además de favorecer nuestra conformidad con el aspecto y la apariencia física de nuestro propio cuerpo, todo ello e independientemente de la enorme satisfacción personal que supone el aprendizaje y la asimilación de nuevas habilidades y técnicas.

Por otro lado el baile es una actividad eminentemente social que contribuye a mejorar nuestras relaciones sociales, favoreciendo no solo la comunicación interpersonal, sino además el intercambio de experiencias y situaciones con otras personas, lo que en definitiva induce a una mejora en ese plano social que a veces por las prisas descuidamos sobremanera.

Si atendemos a la definición de salud propuesta por la Organización de la Salud (OMS) “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, bien podríamos afirmar que esta actividad tan gratificante en todos los sentido contribuye de una forma muy especial y en todos los órdenes a fomentar el estado saludable de nuestro organismo y de nuestra personalidad.

Una buena y original traslación a la gran pantalla de todo ello la pudimos ver en ¿Shall We Dance? (en español ¿Bailamos?), que es una comedia dramática protagonizada por Richard Gere, Jennifer López y Susan Sarandon. El argumento no deja de ser sencillo pero con un trasfondo psicológico y social profundo relacionado con la soledad del individuo adicto a un trabajo de alta responsabilidad pero rutinario. Soledad, frustración y sensación de fracaso que se ven suplantadas por la ilusión, el entusiasmo y la pasión que genera el baile protagonizado por una pareja inolvidable (Richard Gere y Jennifer López) con la comprensión final de una esposa fiel (Susan Sarandon) que termina por entender y aceptar que si no ponían ilusión en sus vidas, la felicidad terminaría por estar muy alejada de ellos.


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.