El uso continuado de bolsos demasiado pesados puede afectar a hombros, brazos y manos además de a la espalda. Hay que evitar un peso superior al kilo y, en el caso en el que sea necesario llevar más, utilizar mochilas centradas y sujetas a la espalda.

¿Sabías que llevar demasiado peso en el bolso puede perjudicarnos mucho la espalda? Pero no solo la espalda, los hombros, los brazos, las muñecas y las manos pueden verse perjudicadas por llevar exceso de peso en el bolso o por llevarlo de forma inadecuada. Nuestros bolsos pesan demasiado y seguro que por más que intentamos quitar objetos para evitar que pese tanto, al final, siempre termina igual.

Existen diferentes tipos de bolsos que deben ser usados de manera diferente. En concreto, los bolsos grandes, los llamados tote, son los más peligrosos, debido a su tamaño nos confiamos y metemos de todo!! Por eso deben llevarse cada rato en un hombro, no hay que sobrecargarlos y hay que realizar ejercicios para movilizar el hombro o el codo de forma “suave”.

Los bolsos cartera, es decir, los conocidos como satchel, provocan que el peso caiga sobre el hombro y, por consiguiente, la mano se sobrecargue. Por eso se recomienda que, en el caso en el que se lleve en el antebrazo, se tenga especial cuidado con el codo dado que la sobrecarga puede provocar “epicondilitis”, también conocida como “codo de tenista”. Por eso es aconsejable llevarlos con muy poco peso y cambiarlos de brazo cada cierto tiempo.

Otro tipo de bolsos son los de estilo bandolera, que deben tener el asa ancha y acolchada y estar pegados al cuerpo, sin balanceos. Es el mejor bolso para evitar dolores de espalda, siempre y cuando consigamos que no nos pese una barbaridad.

Sobre aquellos que son pequeños, los llamados clutch, ideales porque, desde luego, no te pesarán, pero nada prácticos porque te entra el abono del metro y de milagro…pero aun así es necesario cambiarlos de mano cada 10 o 15 minutos con el fin de no forzar demasiado las articulaciones.

Por todo ello es muy importante que se opte por llevar bolsos pequeños, evitando que el peso sea superior a un kilogramo y, en el caso en el que sea necesario llevar una alta carga, utilizar mochilas centradas y sujetas a la espalda.