Salud de temporada

Tiempo de castañas

Estamos en la estación más propicia del año para recoger un sinfín de frutos secos del campo, nueces, castañas, almendras, avellanas, anacardos, bellotas… son algunos de estos productos populares de los que podemos disfrutar especialmente en estas fechas. Todos ellos poseen una infinidad de propiedades nutricionales que los hacen óptimos para el cuidado de nuestra salud y procurarnos sensaciones de bienestar y por qué no de placer a la hora de degustarlos. Pensemos que con muchos de ellos estamos aportando a nuestro organismos vitaminas del tipo complejo B, E, magnesio, minerales, antioxidantes, abundante fibra y ácidos grasos omega 3, excelente para regular nuestros niveles de colesterol.

Precauciones contra el golpe de calor

Se acerca el verano y llegan los días más torridos del año, en los que puede producirse el conocido “golpe de calor”. Éste tiene lugar cuando la temperatura se eleva, y suele darse más a menudo en individuos con características personales (ancianos, niños, pacientes crónicos…) u otras características relacionadas con su profesión o situación vital (exclusión social). En los días más calurosos hay que extremar precauciones, porque cualquiera puede ser víctima de un golpe de calor.

Temporada de setas

Con las lluvias de otoño renacen los hongos y setas, algunos también (o sólo) pueden recogerse en primavera, otros únicamente se dan en la época en la que nos encontramos y desaparecen con las primeras heladas. No hay excusa mejor para salir al campo y disfrutar del bello paisaje de otoño a la vez que podemos llenar nuestra cesta de estos pequeños manjares.

No al sol que más calienta

El sol es nuestro gran aliado, pero a la vez puede darnos algunas sorpresas que pueden llegar a ser desagradables. La radiación ultravioleta (UV), que comprende el 5% de toda la energía del sol que llega a la superficie de la tierra, tiene efectos muy beneficiosos para nuestro organismo: nos aporta calor, favorece el depósito de calcio en nuestros huesos y contribuye a estimular el ánimo gracias a su acción antidepresiva.

Si estás en tratamiento, cuidado con el sol

En estos días de verano y sol, además de las medidas de protección más adecuadas para cada tipo de piel, y de seguir las normas de cuidado y prevención de una exposición desmedida a los efectos de las radiaciones ionizantes del sol, con sus efectos en forma de eritemas, dermatitis y quemaduras solares de diferente índole, extensión y profundidad, hemos de ser especialmente prudentes, en el caso de que estemos consumiendo algunos tipos de fármacos, de medicamentos que pueden ser fotosensibilizantes y que nos pueden dar alguna sorpresa y jugar alguna mala pasada, en forma de efectos secundarios cutáneos.

El baño estival, una delicia no exenta de riesgo especialmente en niños

El fenómeno del ahogamiento es especialmente frecuente, pero lo es todavía más cuando llegan estas fechas estivales donde los baños en piscinas, mar, ríos, pozas o pantanos son tan frecuentes. El ahogamiento se produce por asfixia respiratoria al entrar líquido, en este caso agua, en nuestros pulmones, generándose un fenómeno de hipoxia que puede traer como consecuencia la afectación de diversos órganos e incluso la muerte.

Las altas temperaturas favorecen los síntomas de las alergias

La contaminación ambiental por liberación de sustancias químicas y partículas en la atmósfera (monóxido de carbono, dióxido de azufre, clorofluorocarbonos y óxidos de nitrógeno) producidos por la industria y por el tráfico, así como el aumento de las temperaturas producen un incremento en las concentraciones atmosféricas de pólenes, número de insectos y prevalencia de hongos, además de favorecer que los pólenes que antes no eran alergénicos, lo sean. Estos agentes están provocando que cada vez haya más personas alérgicas, de hecho, uno de cada cuatro españoles padece algún tipo de trastorno alérgico.