El ciclismo es un gran deporte, muy saludable y amable con nuestras articulaciones, por ello son más los que se animan a salir con la bici y disfrutar de los beneficios de este deporte.

 

Los mayores beneficios de montar en bici se obtienen además porque al mismo tiempo ejercitamos la parte superior (pecho, espalda, hombros) y también la parte inferior del cuerpo (muslos, nalgas, pantorrillas) esto nos aporta beneficios directos sobre nuestra salud resultando así uno de los más completos ejercicios que podemos realizar para mantener nuestro cuerpo activo.

Para notar los beneficios se necesita hacer un uso regular y continuado de nuestra bici. La duración y la frecuencia de los trayectos se deben ajustar según la condición física, la edad y los resultados que se deseen conseguir.

Sólo 10 minutos de pedaleo ya repercuten en la musculatura, el riego sanguíneo y las articulaciones. A partir de 30 minutos aparecen influencias positivas en las funciones del corazón, y a partir de 50 minutos es estimulado el metabolismo graso.

Y ahora que está tan de moda ser un “runner”, el ciclismo es la mejor alternativa a la carrera, con beneficios físicos muy similares, pues en la bicicleta ni las articulaciones ni los cartílagos soportan cargas elevadas. Evita usar desarrollos muy duros si quieres conservar sanas tus rodillas y ¡listo!

 

La zona genital sufre con la práctica en exceso del ciclismo

Si no te vas a ganar la vida con el ciclismo, y sobre todo si eres hombre, ten en cuenta que desde hace tiempo, se han evidenciado en los ciclistas molestias  en su zona genital.

Uretritis, prostatitis, hematuria, torsión testicular e insensibilidad en el pene.

Ir por terrenos muy duros e irregulares también puede causar problemas, por ello es recomendable tomar precauciones como cambiar el sillín, colocando uno más ancho para un buen apoyo de los isquiones y con apertura central que reduzca la presión en la zona perineal. Son conocidos como sillines antiprostáticos.

Las mujeres tampoco se libran. En 2006, un equipo de la Universidad de Yale (EEUU) descubrió que las mujeres que practicaban ciclismo tenían menos sensibilidad genital que un grupo control de atletas femeninas. La colocación correcta del sillín y del manillar es fundamental, así como no abusar, para recibir de este deporte sus múltiples beneficios.

 

Lesiones microtraumáticas en el ciclismo por sobre-uso

Como en todo el abuso es malo para la salud y el ciclismo no iba a ser menos… se considera como tal pedalear dos horas a 90 pedaladas por minuto, es decir, dando unas 10.800 pedaladas, lo que significa varios millones de pedaladas al año.

El principal problema con esta frecuencia es que cualquier defecto la posición de pedaleo producirá lesiones. Por ello es fundamental llevar una posición adecuada sobre la bici.

Las lesiones más frecuentes en el ciclismo afectan a la rótula, tendón rotuliano, tendones de la pata de ganso, columna lumbar, patología del túnel carpiano y compresión del nervio pudendo. La mayoría de estas lesiones pueden estar provocadas por una mala adaptación a la bicicleta.

 

Cómo ajustar correctamente el sillín

No adoptar una posición adecuada a la hora de practicar ciclismo es causa de lesiones como hemos comentado, por ello es clave revisar la altura y la inclinación del sillín.

Un sillín demasiado bajo puede acabar provocando lesiones en las rodillas, sobrecargas y problemas musculares, mientras que uno alto tendinitis.

El sillín debe estar colocado a una altura tal que sentado la pierna del pedal, en posición baja, tiene que estar ligeramente flexionada pero casi estirada. Recordad que la zona intermedia-delantera del pie es la que se debe apoyar sobre el pedal.

La inclinación del mismo será por lo general en paralelo al suelo, pudiendo inclinarlo hacia abajo (apuntando hacia el manillar) si te resulta más cómodo pero nunca al contrario.