Manuel Férreo y Elena Fenández son los responsables de N-Acción, un centro dedicado como ellos explican a “extender la metodología del coaching y la inteligencia emocional como vías de mejora en las personas y en las organizaciones”. Además son colaboradores de Knowi y aquí podéis encontrar estupendos artículos que nos acercan a todos al mundo del coaching y la inteligencia emocional, dos conceptos muy de moda en la actualidad que contribuyen a la felicidad personal y a la superación de todo tipo de retos. Entre las múltiples actividades que desarrollan desde N-Acción está el Master de Coaching, Inteligencia emocional, relacional y Ciencia Cognitiva, que cuenta con el reconocimiento de la Universidad de Alcalá de Henares y arranca en enero.

¿Qué es el coaching? Es lo primero que se les pregunta a dos expertos en la materia a unas semanas de arrancar la IX edición de su master. “Desde mi punto de vista, el coaching contiene un 80% de arte y un 20% de técnica. Es sencillo, consiste en obtener lo mejor de la personas en base a una metodología”. Responde Manuel, Ingeniero de Telecomunicaciones, licenciado en Derecho, doctorando en Psicología y Coach. El concepto moderno de coaching, explica, “nace en el mundo del deporte, en la idea de alcanzar siempre retos superiores, de esforzarse más, de dar lo mejor de uno mismo. Con los años se ha trasladado al mundo laboral y también al personal. Consiste en sacar lo mejor de uno mismo en todos los aspectos, y normalmente la metodología consiste en una batería de preguntas bien planteadas”.

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Manuel Férreo en N-Acción.

El coach pregunta y su “cliente” responde. “Y esas preguntas son las que marcan el camino a seguir”, señala Elena. “Aquí nos llegan a veces personas con problemas cuyo origen no tiene nada que ver con lo que ellos creen, y nosotros a través de la metodología del coaching podemos llegar al punto que las creó y a partir de ahí trabajar para solucionar los problemas”, explica Elena. El coaching tiene puntos en común con terapias conductuales y cognitivas, con psicologías humanistas y cada vez más los psicólogos aprenden técnicas del mundo del coaching, pero no es lo mismo. “Para empezar la relación entre el psicólogo y su paciente no es la misma que la que tiene una persona con su coach. La relación con el psicólogo es la de la autoridad, lo que el paciente tiene que hacer. El coach pregunta recurriendo al método socrático“. Por ejemplo, señala Elena, “si llega una persona con problemas de ansiedad lo primero que le preguntaría es ¿para qué te poner nerviosa? Con una serie de preguntas indagamos en lo que ocurre, no le decimos qué es lo que tiene que hacer, lo que queremos es que lo descubra esa persona. Es un proceso que lleva más tiempo, se pasa por distintas fases, la toma de consciencia, la responsabilidad y por último la acción”.

Las personas que llegan a N-Acción lo hacen por razones muy dispares. “Algunos vienen por temas muy personales, otros única y exclusivamente por temas laborales, porque está más que demostrado que en el ámbito del trabajo el coaching es muy eficaz, a pesar de que a veces cuando llegas a una empresa, los empleados son un tanto escépticos, pero al final la eficacia queda demostrada”.

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Elena Fernández.

“Cuando alguien acude a nosotros de forma personal lo hace para solucionar algo en concreto o por algo que ocurre cada vez más a menudo, y es la idea de sentirse insatisfecho. Personas que no viven en plenitud porque ya no están en el trabajo, porque quieren ser más cercanos a sus hijos. Les ayudamos a saber por qué están así y ellos mismos van viendo cómo cambiar las cosas que les producen insatisfacción“. Los procesos de coaching van desde las 5 a las 8 sesiones, dependiendo del problema, aunque en ocasiones con una sesión es suficiente. “No hay nada establecido en cuanto a la duración del proceso”.

Las técnicas que se utilizan depende de cada caso, desde “la pregunta y la escucha, a dar el feedback, por ejemplo, que es una técnica muy útil en el ámbito empresarial. Consiste en convertirnos en una especie de espejo que habla de los demás, sin entrar en juicios ni discusiones, sólo mostrar la visión que tenemos de esa persona porque seguramente no tiene nada que ver con su propia percepción“.

En el ámbito laboral  precisamente es donde más se está estableciendo el coaching. “Las empresas acuden a nosotros para mejorar competencias de sus directivos y suelen ser competencias muy concretas. En la empresa desarrollamos normalmente el coaching de liderazgo y el coaching competencial“, señala Manuel, que explica que “ser jefe puede ser relativamente sencillo, ser líder es otra cosa; ser jefe es poder, la empresa te da poder y tú lo ejerces. El liderazgo es autoridad y según varias teorías una parte del liderazgo está en la persona, pero la mayor parte puede ser atendida y trabajada. Prácticamente todos tenemos una dosis de liderazgo que no solemos ejercer, porque requiere tomar una decisión, la de convertirnos en líderes y a veces hay un coste alto que pagar por ello, y sino sólo hay que mirar hacia grandes líderes como Nelson Mandela, que tenía una vida personal desastrosa. Todos tenemos algo de líder, pero con el coaching podemos potenciar las competencias asociadas si de verdad queremos ejercer como tales.

La inteligencia emocional

“Las emociones no siempre son inteligentes. Un estímulo externo relevante para nosotros llega al cerebro y genera una emoción, una sensación que hace que respondamos de una u otra forma. La emoción te moviliza para la acción, pero ésta no siempre es inteligente“, explica Elena y con un ejemplo lo vemos aún más claro: “no es igual que te enfades en familia, que en el trabajo. Hay que estudiar la variable del contexto y pensar cómo se puede gestionar esa emoción”.

Emoción y pensamiento, una pareja extraña al menos. “Efectivamente, optamos por el yo soy así y así funciono, y eso nos da seguridad, pero hay que tener en cuenta que eso nos puede dar problemas. Se hace necesaria la gestión de las emociones, si estás enfadado elige la forma de expresarlo, el tono, el momento, la intensidad con la que expresas esa emoción“. Elena hace hincapié en la importancia de NO reprimir emociones, jamás, todas las emociones son funcionales, el enfado por ejemplo da energía y hay que sacarlo, no dejarnos nada dentro. “Está demostrado que quedarnos con emociones dentro es perjudicial, porque todo esto se somatiza, hay que saber sacar las emociones de una manera inteligente, porque si no sacas nada, el día que explotes será terrible.

Master de Coaching, Inteligencia emocional, relacional y Ciencia Cognitivo

La teoría y las técnicas a emplear en estas dos ramas están recogidas en el master que arranca a mediados de enero. Más de 22 ponentes especialistas en distintos campos participan en él y cuenta con la acreditación de la Universidad de Alcalá. En este enlace podéis ver todo el contenido y más información sobre el máster.


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.