Comemos todos los días, y varias veces al día y algunos más que otros, pero sin embargo en esa acción tan sencilla y placentera como es comer, nunca se piensa en la digestión, un complejo proceso que hay detrás para que nuestro organismo saque el máximo partido a esos nutrientes que ingerimos cada día.

A continuación detallamos paso a paso el proceso de digestión:

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La digestión ocurre paso a paso y comienza en la boca, donde el alimento se mezcla con la saliva formado el bolo alimenticio. La saliva, fabricada por las glándulas salivares, contiene entre otras sustancias una enzima (que a fin de cuentas es un tipo de proteína) digestiva llamada amilasa que inicia la digestión el almidón. Ya se ha formado el bolo alimenticio que pasará a la faringe (parte compartida con el aparato respiratorio) y de ahí, gracias a la acción de la epiglotis, al esófago. Aquí gracias a movimientos peristálticos, se amasa, mezcla y hace avanzar el bolo alimenticio hacia el estómago. Antes de seguir cabe destacar el importante papel de esa pequeña estructura húmeda y cartilaginosa que es la epiglotis, ya que ésta obstruye el paso del bolo alimenticio al momento de la deglución evitando que este se vaya al sistema respiratorio, en concreto a la laringe, produciéndose un atragantamiento.shutterstock_206352895

Aclarada esta curiosidad, sigamos. Una vez el bolo alimenticio llega al estómago, éste en su pared interna tiene glándulas secretoras de jugo gástrico, que contiene, entre otras substancias, proteasas (enzimas que actúan sobre las proteínas), HCl, es decir, ácido clorhídrico que tiene efecto bactericida y favorece la acción de las proteasas y mucus que actúa protegiendo la pared del estómago de la acción del ácido clorhídrico. Otra curiosidad es que normalmente, cuando el alimento sólido o líquido entra al estómago, una banda de músculos que se encuentra al final del esófago, denominada esfínter esofágico inferior o LES, cierra dicha parte. Si esta banda no logra cerrarse bien, los contenidos del estómago pueden devolverse (reflujo) hacia el esófago. Este material parcialmente digerido puede irritar el esófago, causando acidez y otros síntomas debido al ácido clorhídrico.

El producto final de la digestión en el estómago recibe el nombre de quimo y pasa al intestino delgado, el cual tiene tres partes: duodeno, yeyuno e íleon. En el duodeno el quimo se mezcla con la bilis y con el jugo pancreático (producidos por el hígado y por el páncreas respectivamente) en el duodeno. La bilis emulsiona las grasas convirtiéndolas en pequeñas gotitas, facilitando así la acción de las lipasas del jugo pancreático. Este jugo contiene, además de lipasas, amilasas y proteasas. En las paredes del intestino delgado hay otras glándulas que fabrican el jugo intestinal en cuya composición entran de nuevo los tres tipos de enzimas. La acción conjunta de todas las enzimas producidas en este tramo completa la digestión química de todos los alimentos. Los movimientos peristálticos se siguen produciendo a lo largo de todo el intestino delgado.

Las moléculas resultantes de la digestión de los alimentos atraviesan las paredes del intestino delgado (íleon) pasando a la sangre y a la linfa. Esta, la linfa, transporta fundamentalmente los productos de la digestión de las grasas, el resto es transportado por la sangre.

Para que este proceso ocurra de manera eficaz las paredes internas del intestino presentan unos pliegues llamados vellosidades intestinales que aumentan la superficie de absorción.

Las sustancias no digeridas pasan al intestino grueso, donde tienen lugar tres procesos con los que termina el tránsito de los alimentos por el tubo digestivo:


  • Absorción de agua
    . Toda la digestión se ha realizado en disolución, con el alimento y las enzimas en agua. Ahora, en el intestino grueso, casi toda esa agua va ser recuperada por el organismo.

  • Se realiza una digestión suplementaria gracias a las bacterias que viven en simbiosis con nosotros en nuestro intestino (la llamada flora intestinal). De este modo aprovechamos algo de celulosa (que no podemos digerir), pero, sobre todo, esas bacterias nos proporcionan vitaminas, siendo la principal fuente de vitaminas K y B12.

  • Se forman las heces fecales,
    que es la forma de eliminar los residuos de la digestión. Estas heces avanzan mediante movimientos peristálticos hacia el ano.

Aquí os dejamos un vídeo resumen sobre cómo realizamos la digestión:

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