Durante estas fechas las cenas con amigos, familiares y compañeros de trabajo están a la orden del día y es importante la intensificación de los controles tanto dentro como fuera del casco urbano por la seguridad de todos. Es cierto que las cifras reflejan una mayor concienciación social sobre que no se debe coger el coche si se ha ingerido alcohol, pero aún cuesta eliminar ciertas costumbres como el vino para acompañar la comida o las cañas que se toman al salir del trabajo.

Hasta la mitad de 1940, el principal método de medida de los niveles de etanol implicaba la toma de una muestra de sangre, que posteriormente era analizada en un centro hospitalario mediante cromatografía de gases. Este sistema no era inmediato, necesitaba excesivo tiempo y era un procedimiento caro y agresivo.

En la década de 1950, las pruebas de etanol en sangre fueron reemplazadas por test de alcoholemia, proporcionando resultados evidentes.

Y bajo la premisa de SI BEBES NO CONDUZZAS, desde Knowi os queremos explicar por qué se detecta el alcohol en el aire que sale de nuestros pulmones. El alcohol (más correctamente alcohol etílico y conocido como etanol) es metabolizado en nuestro organismo ya que no contamos con ningún mecanismo para excretarlo directamente. El proceso de metabolización del etanol se da, principalmente, en el hígado, donde se encuentran los enzimas responsables de poder metabolizar esta molécula: alcohol deshidrogenasa y el sistema microsomal de oxidación del etanol. El metabolismo del etanol incluye dos pasos; de etanol a acetaldehído y de acetaldehído a acetato. Pero alrededor de un 8% del alcohol ingerido no es metabolizado por el hígado, sino que es eliminado por los pulmones y por los riñones directamente.

El alcohol es absorbido por nuestro aparato digestivo y al circular por sangre parte llega a los pulmones donde, debido a que es una sustancia volátil, pasa de la sangre a los sacos de aire alveolar en los pulmones, semejante a como el dióxido de carbono sale de la sangre alveolar y entra en los pulmones para ser exhalado del cuerpo. Por ello es posible analizar una muestra de aire alveolar para determinar la concentración alcohólica del aliento y de esta forma predecir la concentración en la sangre en ese instante.

La tecnología actual de un alcoholímetro utiliza procedimientos muy exacto y específico para la medida de alcohol en el aliento basados en principios de electroquímica y espectroscopia infrarroja.