La lumbalgia o dolor lumbar se localiza en la parte baja de la espalda, entre el final de las costillas y las palas iliacas de la pelvis.  Se trata de una dolencia incapacitante que provoca muchas bajas laborales año tras año.

 

Además, es el principal motivo de dolor, discapacidad y baja laboral en las sociedades industrializadas. El Dr. Andrés Barriga, jefe de Traumatología de HM IMI Toledo, de HM Hospitales, afirma que “la mayor parte de las lumbalgias se denominan inespecíficas, es decir, no se encuentra una causa clara que justifique su aparición y habitualmente tienen buen pronóstico y mejoran de forma rápida”.

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El Dr. Barriga subraya que también se da “la lumbalgia específica, que son aquellas en las que encontramos una causa como una hernia discal, una artrosis de las articulaciones facetarias o una listesis (inestabilidad y desplazamiento de una vértebra). Otras causas menos frecuentes pueden ser problemas renales, de ovarios, digestivos o vasculares que se reflejan en la columna lumbar”.

 

Consejos para evitar la lumbalgia

El Dr. Barriga ofrece algunos consejos para evitar que la lumbalgia nos fastidie la existencia:

 

  • Evitar la vida sedentaria y practicar alguna actividad adaptada a la forma física de cada uno.
  • Cuidar la postura a la hora de coger peso, sentarse o caminar.
  • Evita ropa ajustada y tacones altos.
  • Corregir el sobrepeso, ya que puede provocar que los músculos y huesos de la espalda se tensionen.
  • Aplicar calor local en la zona afectada.
  • La relajación y los estiramientos diarios son claves.
  • En viajes por carretera, parar cada 2 horas para caminar durante 5-10 minutos.
  • En viajes en avión, especialmente en los de larga duración, es conveniente caminar un rato por el pasillo, cambiar de postura y estirar las piernas.

 

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Dolor, calambre y hormigueo, entre los síntomas de la lumbalgia

 lumbalgia

A la hora de diagnosticar el lumbago, el jefe de Traumatología de HM IMI Toledo destaca que “prestamos especial atención si el paciente presenta síntomas como el dolor de predominio nocturno y en reposo, la pérdida de peso, fiebre o la presencia de calambres, hormigueo, dificultad para caminar, pérdida de orina, impotencia o pérdida de sensibilidad en la zona genital, lo que nos puede orientar a un problema más serio y que requiere estudios complementarios como la resonancia magnética”.

 

Tratamiento con radiofrecuencia para el dolor crónico

 

Tras el diagnóstico, el Dr. Andrés Barriga afirma que “en la lumbalgia aguda de poca duración, el tratamiento inicial es reposo relativo y de poco tiempo, analgésicos, antinflamatorios y en algunos casos relajantes musculares. En lumbalgia crónica de más de tres meses de evolución, además de los fármacos ya mencionados, recomendamos el ejercicio dirigido a fortalecer la musculatura de la cintura abdominal (ejercicios del CORE). Además, la fisioterapia activa o terapias como yoga o pilates son muy eficaces”.

 

En aquellos casos en que la lumbalgia no mejora a pesar de estas medidas pueden utilizarse las infiltraciones de la columna vertebral o la rizólisis por radiofrecuencia de las articulaciones vertebrales. “Es un método útil para tratar el dolor lumbar crónico de origen facetario con un procedimiento de bajo riesgo, ambulatorio y con anestesia local. En nuestras manos, el 65% de los pacientes que han obtenido un alivio temporal del dolor con un bloqueo anestésico de facetas lumbares mejoran con la rizólisis. Sólo en casos con síntomas neurológicos o que presentan dolor intenso y limitación durante periodos prolongados, y en los que encontramos una causa específica que justifique el dolor, está indicada la cirugía”, finaliza el Dr. Barriga.

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