Por la estrecha relación que hay en el mundo del deporte con el fracaso es un buen ejemplo de cómo superar las adversidades que se nos presentan en el camino. La vida de un deportista no está llena de logros brillantes, de records, carreras y entrenamientos perfectos, el fracaso forma parte del siempre difícil camino del deportista.

Aquellos deportistas que quieren triunfar deberán aprender a convivir con el fracaso, a veces paralizante y descorazonador.  El fracaso puede también permitirnos reiniciar con pie derecho, en la medida en que sepamos analizar las causas y estar abiertos a aprender nuevas lecciones.

Una frase muy conocida de Michael Jordan, icono mundial del baloncesto es “he fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. 26 veces han confiado en mí para el tiro que ganaba el partido y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y eso es por lo que tengo éxito”. Muchos especialistas afirman que uno de los ingredientes para  logar con éxito un objetivo es vivir el fracaso y aprender a superarlo.

En el deporte, la repetición es una de las claves del entrenamiento: no solamente porque nos permite generar hábitos y destrezas, sino también porque así podemos corregir posturas y formas al realizar nuestro deporte. Repetir y seguir buscando formas de mejorar, formas de ser mejores no solamente para saber perder sino también para aprender a ganar.

Consejos para superar el fracaso

Ten en cuenta que hay días buenos y días malos. Nuestro cuerpo no siempre tiene la misma predispocisión hacia el esfuerzo. Esto les pasa hasta a los mejores deportistas, y tiene una explicación que se resume en una sola palabra: biorritmos.

Lo mismo pasa si nos alejamos del deporte, no todos los días en el trabajo, instituto, universidad, en casa o en otros ámbitos son buenos; los hay mejores y peores lo cual hay que asumir y saber relativizar las adversidades y sobre todo aprender de ellas y superarlas.

Lo que uno siente como un fracaso otra persona lo ve como una oportunidad para mejorar y superarse.

Sobre los biorritmos es complicado actuar, pero por eso debes aprender a buscar tus errores. Sólo detectando tus deficiencias puedes empezar a trabajar para subsanarlas en el futuro.

Sé realista al plantear tus objetivos. No todas las cosas que planeamos suceden de manera inmediata algo que hay que tener muy claro desde el comienzo ya que al no conseguirlo tan rápido como se había previsto puede llevarnos a la frustración por la sensación de fracaso. Cuando miramos un objetivo es mejor olvidarnos de las líneas rectas y comenzar a dar por hecho que el camino tendrá baches, pendientes y curvas cerradas.

El fracaso debe entenderse como una forma de aprendizaje por la que todo el mundo pasa en algún momento, saber enfrentarse a él utilizándolo en nuestro favor nos acercará aún más al éxito.

Busca cambios para mejorar, el fracaso puede convertirse en el detonante que nos permita darnos cuenta de una situación que antes de enfrentarnos a él no detectábamos. Analizar y pensar con detenimiento qué nos ha llevado a ese fracaso para tomar las decisiones adecuadas y mejorar en el futuro es siempre mejor que frustrarse y darse por vencido es cuando nos habremos rendido

Ten siempre una actitud positiva. Por ejemplo, en la vida de un atleta hay carreras mejores y peores, y hemos de sentirnos satisfechos simplemente por el hecho de poder competir.

Confía en ti. Tener confianza en uno mismo es fundamental para superar el fracaso y las adversidades.

Ponte nuevos retos pero siempre analizando tu situación para que los objetivos que te marques sean de verdad alcanzables y no supongan otro futuro fracaso.

Y recuerda tu etapa estudiantil: un día malo no tiene porqué significar un suspenso.