Por suerte, la conciliación laboral y familiar no constituye un problema para más de la mitad de los padres del siglo XXI, siendo además las familias embarazadas y las numerosas las que menos dificultades manifiestan a este respecto tal y como indica el I Estudio Caser sobre Salud Familiar, “Madres y Padres del siglo XXI”.

 

El estudio apunta que el 53,4% de los padres no tienen realmente problemas para conciliar vida familiar y laboral, aunque un 68,4% considera que le dedican un tiempo insuficiente a la familia a causa del trabajo. El estudio ha contado con la participación de 1.800 hombres y mujeres de toda España con hijos nacidos desde 2012 o que se encontraban embarazadas durante la investigación del estudio. Además también ha participado un grupo de madres blogueras que han aportado su experiencia personal.

Y precisamente estas madres blogueras aportan una explicación a las, a priori, llamativas conclusiones sobre conciliación laboral y familiar, señalando que la cuantificación de este problema puede ser menor en cuanto a percepción que a existencia del mismo, ya que acaba siendo una “conciliación de tres” en la que entran en juego los abuelos u otros cuidadores secundarios de los hijos.

La madre sigue siendo,la persona con la que los niños pasan más tiempo (según manifiestan el 67,5% de las familias entrevistadas), seguida del padre y los abuelos.

¿Cómo son las familias que tienen hijos a día de hoy?

 

“El objetivo del estudio es, por un lado, ofrecer una fotografía de las familias que tienen hijos hoy en día en España y, por otro, entender cuáles son las modificaciones que han experimentado dichas familias en cada uno de los aspectos de su vida como consecuencia de la llegada o del inmediato nacimiento de esos hijos”, explica Miguel Azpeitia, director de Salud de CASER. Para ello, el estudio plantea y analiza algunas de las cuestiones que más preocupan a esos padres y madres de hoy en lo que se refiere al cuidado de los hijos.

El retrato de las familias que han tenido descendencia en España entre 2012 y hoy en día es el de personas de entre 31 y 40 años, con un hijo, en familia biparental, con estudios superiores, de nacionalidad española y trabajadores por cuenta ajena.

“El retrato de las familias que han tenido descendencia en España entre 2012 y hoy en día es el de personas de entre 31 y 40 años, con un hijo, en familia biparental, con estudios superiores, de nacionalidad española y trabajadores por cuenta ajena”, explica Miguel Azpeitia. En lo que se refiere a la edad ideal para tener hijos, el 63% de los encuestados la sitúa entre los 26 y los 30 años, “siendo la no estabilidad personal y asuntos económicos o laborales los principales motivos alegados por el 44,8% de los encuestados que no fueron padres a esa edad”.

shutterstock_151928681(1)En cuanto a las preocupaciones de estos padres, la salud ocupa el primer puesto. La sanidad pública es la opción utilizada por casi el 65% de los padres encuestados, frente al 12% que elige la privada y el 23% que combina el uso de ambas.

Los servicios de pediatría y ginecología son las especialidades con las que más contacto tienen las familias que acaban de ser padres o van a serlo en un corto margen de tiempo, y ambas son valoradas por igual con una nota de entorno al 3,5 en una escala del 1 al 5. En lo que se refiere a la frecuencia de visitas a ambas especialidades, el I Estudio Caser sobre Salud Familiar desvela que las embarazadas acuden de media al ginecólogo 1’11 veces al mes, de forma añadida a las revisiones programadas, mientras que la frecuencia de visitas al pediatra se sitúa, por su parte, en una media de visitas de 6’33 anuales para los nacidos después de 2012, además de las revisiones correspondientes al programa del niño sano.

La segunda mayor preocupación cuando se tienen hijos es, según concluye el estudio, la educación. En este aspecto, el I Estudio Caser sobre Salud Familiar pone de manifiesto que la enseñanza pública es la opción por la que se decantarán un 72,4% de los padres encuestados a la hora de escolarizar a sus hijos, porcentaje que se incrementa hasta el 87% en el caso de las familias numerosas.