Aún quedan fiestas y todas ellas en torno a una mesa. Entrantes, primeros, segundos y muchos y diferentes dulces, pero ¿qué pasa si en la mesa hay un celiaco? La web de referencia en celiaquía y dieta sin gluten, Celicidad, nos deja algunos consejos por si es vuestra primera Navidad Sin Gluten o por si tenéis invitados celiacos a la mesa.

Es importante que tanto los celiacos como sus amigos y familiares sepan que la dieta sin gluten ha de ser estricta, es decir que no se pueden hacer transgresiones porque estas, independientemente de los síntomas externos que causen, lesionan siempre el intestino del celiaco. Además la dieta sin gluten es el único tratamiento eficaz para la enfermedad celiaca. Desde celicidad nos da unos consejos para una Navidad sin gluten.

Para una Navidad sin gluten es especialmente importante tener claras ciertas normas básicas para que el celiaco no se contamine ni con la comida, ni por el comportamiento en la mesa.

6 claves para una Navidad sin gluten

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1- Alimentos prohibidos. Hay algunos productos que están totalmente prohibidos y que hay que alejar de cualquier cocina en la que se estén preparando platos para celiacos. Hablamos de harinas de trigo, cebada, centeno y avena (siempre y cuando esta no lleve el certificado sin gluten), ojo a las salsas preparadas, lo mismo con las pastillas para los caldos y los caldos, los colorantes, las especias, los pimentones… Todos estos productos pueden llevar gluten, y quizás ni lo habíais imaginado. Así que tenemos que recurrir a aquellos que están etiquetados “sin gluten”. Tenemos la opción de preparar nuestros propios caldos con verduras y carnes naturales, mucho más rico, saludable y sin gluten, apto para todos. Si necesitáis recurrir a harinas, es importante que conozcáis cuáles son los cereales sin gluten y que siempre busquéis harinas certificadas “sin gluten”, porque si no indica que son sin gluten es que puede haber trazas por contaminación.

navidad sin gluten

Consejos para cocinar en navidad sin gluten.

2- Contaminación cruzada, cómo evitarla. Con los ingredientes y el menú claro llega la hora de ponerse a cocinar y aquí hay dos opciones. Normalmente no se suele cocinar todo sin gluten, con lo que hay que tener en cuenta que la contaminación se produce de la manera más sencilla cuando un producto con gluten entra en contacto con otro sin gluten. Por ejemplo, cuando removemos un plato con gluten y esa misma cuchara de madera la utilizamos después para remover el mismo plato en su versión sin gluten, ahí ya se ha producido la contaminación. Así que si cocinamos con y sin gluten, utilizar cubiertos diferentes para cada preparación y tener los productos sin gluten alejados de aquellos que llevan gluten. Una manera más sencilla es no preparar los platos al mismo tiempo, aunque ésta no siempre es posible. La otra opción, que sea todo sin gluten, eso facilita mucho las cosas, aunque muchas veces es imposible. Si todo en la cocina es sin gluten a excepción de los postres y el pan, por ejemplo, con que no haya contacto entre productos con y sin gluten, es suficiente. Pero ojo, no podemos partir el pan con gluten con el mismo cuchillo con el que después partimos el pan sin gluten a no ser que lo hayamos fregado a conciencia. 0 contacto entre alimentos con gluten y sin gluten.

3- Limpieza. Dos platos: uno con gluten y uno sin gluten no pueden compartir horno al mismo tiempo. El horno, al menos la superficie sobre la que vamos a colocar el plato sin gluten, tiene que estar limpia y reluciente, ni rastro de gluten. Es mejor por tanto, hacer primero el plato sin gluten y después su versión con gluten. Con el micro pasa lo mismo. Cuidadito también con la tapa, tiene que estar también limpia!

4- Bebidas. A la hora de refrescarnos y brindar, no hay problema. Vino, sidra, cava y champán son aptos y tenemos muchas más bebidas con alcohol aptas para celiacos que podemos tomar, aunque no conviene abusar, pero no por ser celiacos, sino porque el alcohol, además de una buena resaca, nos va a proporcionar una enorme cantidad de calorías vacías, además de dañar órganos vitales como el hígado. Con moderación es todo mucho mejor.

5- Panes y postres. Cada vez es más fácil encontrar opciones sin gluten en grandes superficies para endulzar y acompañar el menú de los celiacos. Los panes normalmente hay que meterlos al horno, así que ojo de nuevo a la contaminación en el horno. Con los postres también hay que tener cuidado a la hora de manipularlos para servirlos. Nada de reutilizar cuchillos “con gluten” sin limpiar. Si queréis sorprender a vuestro invitado celiaco, hay un montón de obradores que hacen maravillas.

6- En la mesa. El objetivo es extremar las precauciones para que el celiaco pase una velada estupenda y sobre todo tranquilo. Así que es mejor, cuando hay platos con gluten sobre la mesa, que el celiaco se sitúe en una esquina, porque tenemos la manía de pasarnos el pan por encima de la mesa y puede que algunas migas caigan sobre el plato del celiaco. Así que mejor en una esquinita, y si el pan se lo pueden pasar entre los no celiacos por fuera de la mesa, mejor. Además si sobre la mesa se ponen platos para compartir, es mejor que el celiaco coja su ración antes que nadie y la coloque en su plato. Es una manera de prevenir que el resto de comensales contaminen por error el plato y sigamos comiendo del plato compartido.

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Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.