España y Madrid en particular, afrontan el reto de impulsar y sostener la innovación para hacer de la región un entorno innovador, colaborativo y atractivo a la inversión y al talento. Y ese objetivo pasa construir una economía sólida basada en el conocimiento.

Este ha sido el punto de partida de la 2ª Conferencia sobre Innovación Biomédica, celebrada en Madrid y organizada por el Consorcio Madrid-MIT M+Visión bajo el lema “Impulsar la innovación para alcanzar un impacto real en la atención sanitaria”.

Madrid lidera ya la inversión nacional en I+D y concentra el 25% de la investigación que se realiza en España. La Comunidad Autónoma es atractiva para investigadores, despunta en artículos científicos y establece múltiples iniciativas para potenciar la actividad investigadora e impulsar la competitividad. Ejemplo de ello es precisamente el Consorcio Madrid-MIT M+Visión, una alianza de líderes en ciencia, medicina, ingeniería, empresas y sector público, creada en 2010 por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la Consejería de Educación, Juventud y Deporte de la Comunidad de Madrid, a través de la Fundación para el Conocimiento madri+d.

Madrid lidera ya la inversión nacional en I+D y concentra el 25% de la investigación que se realiza en España.

Precisamente Luis Sánchez Álvarez, director general de esta institución, considera que “la economía basada en el conocimiento se fundamenta en transformar el talento en progreso. M+Visión es un ejemplo claro. Algunos de sus becados están creando empresas, solicitando licencias… en definitiva, creando tejido empresarial y generando negocio, lo que a su vez impacta en el desarrollo económico sostenible. Perseguimos una selección de talento, que detecte un problema real o una necesidad no cubierta, seguida de la evaluación de la demanda del mercado. Después, a través de colaboración público-privada, business angels e incluso empresas de capital-riesgo, se desarrolla un producto o servicio de forma rápida, creando impacto a su vez, en este caso, sobre la asistencia sanitaria”.

Según Karl Koster, director ejecutivo de la Oficina de Relaciones Industriales del MIT, “hace falta un cambio de cultura, orientado hacia la innovación a través de la colaboración y creemos que Madrid tiene una potencia incuestionable. La región ya tenía el poder intelectual y buscaba nuevas formas de colaboración para explotar ese conocimiento y competir a nivel internacional. De ahí la apuesta por la región y la creación de M+Visión”.

Desde su creación en 2010, el Consorcio ha desarrollado múltiples actividades que han desembocado en alrededor de 8 solicitudes de patentes nacionales, varios acuerdos de titularidad y múltiples reconocimientos en España y en el extranjero, manteniendo un ritmo de resultados superior al de muchos entornos internacionales de innovación. Tal y como explica Karl Koster, “para contar con una capacitación innovadora real necesitamos circunstancias favorables, recursos disponibles y actores colaborativos. M+Visión se basa en esa colaboración innovadora internacional y se compromete con la excelencia académica e investigadora, con el fin de ser competitivos y obtener impacto”.

En cuanto al área de la tecnología biomédica, esta presenta un enorme potencial estratégico, capaz de crear, si se mantiene y potencia, novedosas soluciones que permitan mejorar significativamente la asistencia sanitaria. El ecosistema madrileño de innovación en sanidad debe por tanto aspirar a mantener un entorno que atraiga, desarrolle y retenga talento global y competitivo, de cara a fomentar un beneficio económico real.