Las lentes de contacto proporcionan a menudo mejor agudeza visual y visión periférica que las gafas, aseguran los expertos. Seguir estrictamente las recomendaciones e instrucciones de higiene, manipulación y cuidado de las lentillas es fundamental para evitar complicaciones.

Las lentes de contacto se utilizan para corregir defectos en la visión, alteraciones en la refracción tales como la miopía (el punto de enfoque se produce por delante de la retina y la visión de lejos es borrosa, no así la cercana), la hipermetropía (en punto de enfoque está por detrás de la retina y el defecto de visión es lo contrario aunque en algunos casos se ve borrosa la imagen de lejos y de cerca), el astigmatismo en el que existe una curvatura no esférica de la córnea o el cristalino, la anisometropía (diferencias de refracción entre ambos ojos), la anisoconía (la imagen formada en un ojo difiere de la del otro), la afaquia o ausencia del cristalino en la extracción de una catarata y el queratocono o córnea cóonica. La presbicia producida por la falta de acomodación del cristalino a la hora de enfocar un objeto también puede ser corregida con lentes de contacto.

Desde el punto de vista histórico, las primeras lentes corneales de metacrilato para corregir los defectos visuales fueron desarrolladas por Kevin Tuohy en 1948. Otto Wichterle y Dreifus elaboran en 1950 las primeras lentes de contacto blandas, desde esa década de los 50 muchos avances se han producido y hoy disponemos de una gran variedad de lentillas adaptables a cada individuo, blandas, rígidas, blandas tónicas, bifocales, multifocales rígidas y blandas, etc… y debemos informarnos para hacer un uso y cuidado de las lentillas adecuado.

Cuidado de las lentillas

Un incorrecto cuidado de las lentillas perjudica la salud de los ojos

Su uso precisa de un seguimiento exhaustivo de las normas de higiene y cuidado de las lentillas a la hora de su manipulación ya que de no hacerlo así se pueden producir inflamaciones o infecciones de la córnea así como ulceraciones corneales con enrojecimiento, fotofobia, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño, las úlceras corneales pueden llegar a ser muy dolorosas y provocar cicatrices que a su vez provoquen alteraciones en la estructura corneal y obtener como consecuencia defectos en la refracción.

Las lentes de contacto en general producen dolor cuando se han producido abrasiones en el epitelio corneal en cuyo caso la córnea se enrojece y se puede inflamar; cuando la lente se ajusta mal, bien porque está demasiado ajustada o lo contrario demasiado floja quedando mal centrada; cuando hay poca humedad, es decir el ojo está muy seco y no es capaz de mantener la lente flotando encima de la córnea; por el uso inadecuado de las lentillas, por ejemplo en ambientes muy cargados donde hay abundancia de humo o en climas en los que hay mucho viento o en ambientes pobres en oxígeno; por la propia colocación o extracción inadecuada de la lente que puede provocar abrasiones y roces; porque se haya quedado una partícula o un diminuto cuerpo extraño entre la córnea y la lente; o incluso por sobreuso, es decir que la lente se utiliza durante periodos de tiempo demasiado prolongados.

Hay determinados factores de riesgo que favorecen la aparición de una úlcera corneal o de una queratitis (inflamación de la córnea), una mala higiene de la lente, el uso prolongado y la utilización por la noche en casos indebidos, la utilización de agua de grifo para su limpieza, las alteraciones de la superficie corneal previas como la sequedad ocular o la hipoestesia corneal (baja sensibilidad en la córnea) entre otros. Un incorrecto cuidado de las lentillas es un riesgo para la salud de nuestros ojos.

Por último añadir que todos estos procesos de infección, inflamación o abrasión corneal deben ser atendidas y controladas por el oftalmólogo, que es quien valorará a la vista de los antecedentes y los signos y síntomas clínicos la forma de proceder y prescribirá el tratamiento y normas de higiene y prevención más adecuadas.

Es muy importante informarse sobre el uso y cuidado de las lentillas adecuado una vez que se empiezan a utilizar preguntando al especialista.


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.