Conciliar la vida profesional y personal no es fácil. Trabajar sí, pero de una forma equilibrada y saludable para conseguir un desarrollo integral de la persona.

 

El Día Mundial del Trabajo arrancó con una serie de reivindicaciones por parte de los sindicatos y las organizaciones convocantes de las diferentes manifestaciones celebradas en toda España bajo lemas como “Sin empleo de calidad no hay recuperación, más cohesión social para más democracia”.

Este aspecto que es indiscutible debe ir complementado con otros aspectos muy relevantes relacionados con el bienestar psicológico, somático y social que son los tres componentes fundamentales de la salud. En este sentido no cabe duda que uno de los asuntos más relevantes en los que se debate el individuo es el de la calidad del puesto de trabajo no sólo relacionado con el salario sino también referido a las condiciones en las que desempeña su tarea diaria.

La conciliación de la vida profesional y personal se hace fundamental, ya que debido a las connotaciones culturales de nuestro país, este equilibrio entre la vida profesional y personal brilla por su ausencia en la mayoría de las ocasiones, y no sólo eso sino que además las condiciones del entorno laboral no son las más adecuadas para los tiempos que vivimos con horarios rígidos, con horas interminables ininterrumpidas de un trabajo en muchas ocasiones monótono y repetitivo, y con problemas relacionados con la ergonomía y la propia dotación del puesto.

shutterstock_108797027La organización es responsable de evaluar la satisfacción de las personas empleadas frente a las medidas que pueda adoptar en materia de conciliación, como premios a la eficiencia, incentivos por maternidad/paternidad, concesión de permisos ajustados a la realidad personal y familiar de los trabajadores, concesión de reducciones de jornada o excedencias, movilidad funcional, horarios flexibles, evitar en lo posible reuniones a determinadas horas, fomento del teletrabajo, flexibilidad en la fijación de los periodos de vacaciones, ayudas escolares y de guardería entre otras.

Estos aspectos junto a otras medidas de índole más personal pueden hacernos más llevadero y saludable el trabajo diario, por ejemplo:

1. Decir adiós a las culpas por no haber cumplido con cierto objetivo, no siempre podemos tener todo bajo control.

2. Priorizar y reflexionar sobre lo que queremos, lo que es importante y no para nosotros.

3. Optimizar el tiempo, organizar la semana dejando los espacios suficientes para nuestros momentos de ocio y para nosotros mismos (Bloquear los espacios de tu vida social /familiar o para ti mismo porque si no el trabajo y las obligaciones que te impones te lo robarán). Priorizar y saber priorizar es fundamental para organizar nuestro tiempo.

4. Procurar que el tiempo destinado a los asuntos personales sea de gran calidad, simplificar la vida es importante, es bueno reflexionar sobre todo aquello que nos “roba” tiempo y que tiene poco valor añadido.

5. Saber delegar es clave así como buscar ayuda en las tareas más rutinarias cuando se precisa y uno se lo puede permitir.

6. Tratar de automatizar al máximo procesos y procedimientos de tal forma que te ahorren tiempo y energía.

7. Dormir solo lo necesario, pero también lo suficiente para estar saludables y “en forma”, no abusar de las horas de descanso en detrimento de otras actividades que nos puedan llenar de satisfacción.

8. Manejar el tiempo y adáptalo a tu nivel de energía, realizando las tareas que requieren mayor concentración en los momentos de máximos y las rutinarias en los de mínimos.

9. Vivir el presente, el ahora, en este momento, y trata de eliminar ese lenguaje interno que nos ocupa mentalmente y nos dirige hacia preocupaciones y augurios pasados y futuros que a nada conducen salvo a generar ansiedad, angustia y estrés.

10. Tomar vacaciones, dedicar el tiempo suficiente para almorzar, resolver los problemas personales que absorben energía, mantener una buena forma física y mental, comprometer eficiencia y resultados y no tiempo con el jefe y aparcar la tecnología digital de vez en cuando también ayuda.