Dejar de morderse las uñas parece algo sencillo y que en cuanto quieres vas a lograrlo, pero no es tan fácil una vez te has puesto a ello, por ello os dejamos unos consejos que tenemos que ayudan a abandonar una manía que es perjudicial y que recibe el nombre de onicofagia.

Morderse las uña es algo inconsciente, y un buen sistema para parar es hacer saber a la gente de confianza de tu entorno que quieres dejar ese vicio y que, cuando te vean hincándole el diente a tu uña, te lo recuerden y no te dejen hacerlo.

Por mucho que untes las pobres uñas con alcohol o las frotes con ajo, seguramente acabes tragándotelo todo y seguirás con tu vicio, por eso cuando te entra el “mono” hay que despistarlo. Lleva siempre encima chicles o caramelos sin azúcar. En cuanto te des cuenta que ya vuelves a las andadas, chicle a la boca y listo. Además, estarás dándole a la mandíbula y practicando uno de los ejercicios de resultado reafirmante para tu rostro. ¡2×1 oiga!

Morderse las uñas, consejos para conseguir dejar este hábito

Morderse las uñas es una manía perjudicial que hay que evitar

Otra sugerencia, si no eres de chicles, es distraerte con otra cosa. Un llavero, una sortija o una pulsera. Cuando vayas a empezar otra vez con las uñas, juega con el resorte del bolígrafo, o con la anilla del llavero. Un amigo tenía una pulsera adornada con dos círculos superpuestos y consiguió distraerse con el ruidito que hacían. Pipas, una pelota de goma,… lo que sea.

Muchos expertos recomiendan llevar guantes para evitar morderse las uñas y dicen que es muy efectivo: no hay uña, no hay mordisco. En invierno es fácil llevarlos, pero en verano vamos a tener que sacrificar un poco nuestro sentido del ridículo. Guantes de látex o las tiritas en los dedos: tú eliges.

En casa o en cualquier momento en el que tengas intimidad, ten a mano una lima. Si ves que tienes ganas de morderlas, obsérvalas primero y mantenlas cuidadas. Que no haya ningún escalón ni pico que sobresalga: límalas y usa alguna crema o aceite especial para las cutículas. No podrás morderte tampoco las pieles resecas porque no tendrás.

Si digo uñas falsas los chicos ya no se sentirán reflejados ¡Pero es que es un método muy efectivo! Quitad de vuestra mente la visión de uñas largas y femeninas porque, claro está, no son esas las que os recomiendo, sino las cortas. Se pegan con un pegamento especial que viene en el mismo paquete y son fáciles de colocar. Quedan muy naturales, mucho más que lo que parece. Recortas y limas bien corto, y listo.

Hay que esforzarse y empezar a poner en práctica algún truco. Si logras dejar tus uñas en paz durante unos 30 días, habrán crecido lo suficiente para tenerlas bien cuidadas. Recuerda que, de tanto morderse las uñas, estarán debilitadas una temporada: utiliza un endurecedor y sigue cuidando las cutículas.

Si quieres, puedes.