Las proteínas desempeñan un papel fundamental para la vida y son las biomoléculas más versátiles y diversas. Son imprescindibles para el crecimiento del organismo y realizan una enorme cantidad de funciones diferentes.

El paso de ADN a proteínas comienza con el paso de transformación de la información genética en un intermediario entre ADN y proteína. Este intermediario se llama ARN mensajero (ARNm). La diferencia existente entre ADN y el ARNm es que el segundo corresponde a una fracción muy pequeña de todo el ADN, consta de una única cadena (ya no es una “cremallera” sino una hebra), y que la Timina (T) se sustituye por el Uracilo (U). Esta fracción corresponde al tramo de ADN que contiene la secuencia necesaria para sintetizar en último término la proteína.

Imaginemos que tenemos una secuencia de ADN, y que el código de interés que codifica para una proteína que necesita el organismo es la secuencia marcada en negrita (o gen marcado en negrita):

…GTCTATTAACCGGGTACACATGATTCCAGAGTGTCAGAAATGATAGGGCATAGACAGATTT…
…CAGATAATTGGCCCATGTGTACTAAGGTCTCACAGTCTTTACTATCCCGTATCTGTCTAAA…

Así, una de las cadenas de la doble hebra de ADN servirá de molde para que una molécula (ARN polimerasa) sintetice el ARNm. Prácticamente será la misma secuencia, pero sólo se copiará la secuencia que contiene la información necesaria para dar origen a la nueva proteína. En el caso de que el ARN polimerasa copie la cadena de arriba tendremos lo siguiente:

AAGGUCUCACAGUCU (ARNm)

Si nos fijamos, vemos que la secuencia es la misma que la hebra inferior del ejemplo del fragmento que hemos usado ADN, pero se han cambiado las T por U. Este proceso se denomina Transcripción y tiene lugar dentro del núcleo. Transcribir significa copiar un texto escribiéndolo total o parcialmente, y es lo que sucede en este paso.

La secuencia obtenida de la Transcripción servirá a su vez como molde para la síntesis definitiva de las proteínas. Básicamente, cada hebra de ARNm dará lugar a una determinada proteína que vendrá definida por la propia secuencia de moléculas que la formen. Sin embargo, la lectura de este código se realiza de modo diferente. En este proceso intervienen las llamadas ARN de transferencia (ARNt). Estas moléculas son las encargadas de leer el código de tres en tres unidades, y cada trío de unidades se traducirá como una nueva unidad denominada aminoácido. Este paso puede asemejarse, permítase la comparación, a la traducción de una frase en español a los símbolos correspondientes en idioma chino. Realmente la obtención de la proteína a partir de ARNm se le denomina Traducción, porque sencillamente es la transformación de un código a otro distinto.

Así, siguiendo con el ejemplo, la secuencia anterior se leería de tres en tres unidades:

AAG-GUC-UCA-CAG-UCU

Y a cada combinación de tres unidades le corresponde un determinado símbolo del código que forman las proteínas. En este caso correspondería a los aminoácidos:

Lisina-Valina-Serina-Glutamina-Serina (Lys-Val-Ser-Gln-Ser)

En la cadena de ARNm que hemos usado como ejemplo tenemos 5 tríos que dan lugar a una proteína de cinco unidades.
Para resumir, el ADN se copia a una cadena de ARN y esta sirve a su vez como molde para dar origen a una proteína determinada por la propia secuencia de ARN.

A la vista de lo explicado en este artículo, es clara la importancia del ADN y que debido a su papel en el mantenimiento de la vida es necesario que ocurran pocos errores en su secuencia. Estos errores en el código genético pueden dar origen a mutaciones. Los fallos que se pueden producir son minimizados por el correcto funcionamiento de otras proteínas que se encargan de detectar anomalías en el ADN y corregirlas. En el siguiente artículo veremos qué ocurre si se produce algún error/mutación.


Sara G. Blanco

Sara G. Blanco

Bióloga de nacimiento le apasiona la naturaleza, viajar, conocer gente y comer fabada como buena asturiana que es. Especializada en biotecnología y con más de cinco años de experiencia en comunicación corporativa, aporta a Knowi frescura y dinamismo sin perder su visión científica.