Detener la progresión del Parkinson está cada vez más cerca, tal y como explican desde el Centro Integral de Neurociencias A.C.HM CINAC de HM Hospitales que en estos momentos centran sus esfuerzos en la investigación para frenar el avance de esta enfermedad neurodegenerativa.

La enfermedad de Parkinson afecta aproximadamente al 1% de la población española por encima de los 60 años y la tendencia es al alza. El progresivo envejecimiento de nuestra población es uno de los factores que explican el crecimiento de la prevalencia y ha hecho que se convierta ya en la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente por detrás del Alzheimer.

Actualmente el parkinson aún no se puede curar, pero gracias a fármacos como la levodopa que ha superado ya el medio siglo de vida, y avances terapéuticos como el tratamiento con ultrasonidos, la calidad de vida de los pacientes puede mejorar, explican desde A.C. HM CINAC.

shutterstock_294489461Aún no se conocen los factores que desencadenan esta enfermedad, pero sí sabemos que existe “una degeneración de las neuronas dopaminérgicas de la substancia negra pars compacta, a nivel del tronco cerebral, y este déficit es el causante de las principales manifestaciones de la enfermedad”, explica el Dr. José Obeso, director del HM CINAC.

Las razones por las cuales se produce esta vulnerabilidad específica en estas neuronas es aún una incógnita, aunque el equipo de Obeso trabaja actualmente en la demostración de una de las teorías que podrían explicar esta vulnerabilidad. Estaríamos ante “un exceso de uso de estas neuronas, que son las que se encargan de adquirir y ejecutar los actos motores que usamos en la vida cotidiana”, señala Obeso. Estas se pasarían toda nuestra vida realizando un esfuerzoz de aprendizaje constante por lo que se volverían más vulnerables y acabarían defenerando.

De esta manera y según esta hipótesis de Obeso, “en las sociedades occidentales actuales, este esfuerzo podría ser incluso mayor, ya que se realizan distintas tareas de forma simultánea y a veces durante todo el día”. Esta teoría, explica el Dr. Obeso, “implicaría que podemos condicionar un mayor o menor riesgo de sufrir la enfermedad con el tipo de vida que llevemos”.

Sintomatología

Las manifestaciones motoras más habituales de la enfermedad de Parkinson son la aparición de un temblor en estado de reposo y la rigidez o lentitud de movimientos en un brazo, especialmente en un brazo. Estos síntomas pueden venir acompañadas de lentitud o torpeza generalizadas.

Si detectamos estos síntomas es importante acudir al especialista, ya que un diagnóstico precoz ayuda a mantener una mejor calidad de vida en el paciente. Estas manifestaciones suelen aparecer entre los 40 y los 80 años, aunque la edad más habitual es en torno a los 60 años.

 


Fuente: HM Hospitales