Leer es un placer y una de las actividades más beneficiosas para la salud de nuestro cerebro. Leer fomenta la imaginación, nos ayuda a desconectar de nuestro día a día, nos transporta a otros lugares, a otras culturas, llena nuestra vida de sueños, nos da paz, alegrías, emociones…y ayuda a que nuestro cerebro permanezca activo. ¡Feliz Día del Libro!

Para mantener nuestro cerebro sano y activo es imprescindible ejercitarlo y la lectura es una de las actividades que más ayudan en este sentido, según explican desde la Sociedad Española de Neurología. “Mientras leemos obligamos a nuestro cerebro a pensar, a interrelacionar conceptos, a ejercitar la memoria y a imaginar, así estimulamos las neuronas”.

Leer sirve ayuda a retardar y prevenir la pérdida de memoria con lo cual ayuda a retrasar la aparición de enfermedades relacionadas con el cerebro. Otra de las grandes ventajas de la lectura es que contribuye a aumentar la reserva cognitiva del cerebro y se ha demostrado que cuanto mayor es la reserva cognitiva de un individuo, mayor capacidad tiene su cerebro para compensar el posible daño cerebral que puedan causar algunas patologías.

shutterstock_188393927La Sociedad Española de Neurología señala que además leer relatos de ficción puede ayudar a reducir el nivel de estrés, que es un origen o un factor más del empeoramiento de problemas como son cefaleas o epilepsias. Una actividad más que saludable para los adultos que aún tiene muchas otras ventajas para los pequeños.

Es fundamental iniciarles en el hábito de la lectura desde la más temprana edad, para ayudarles con el desarrollo del lenguaje, de la imaginación, de la comprensión lectora, etc. Una actividad perfecta es que padres y niños lean juntos, no sólo dan ejemplo a los pequeños sino que también sirve para reforzar los lazos familiares. Numerosos estudios afirman también que aquellos que leen con frecuencia tienen mejores resultados académicos. Leer ejercita el cerebro y nos llena de curiosidad y conocimientos, algo que a lo largo de nuestra vida académica nos servirá para facilitar la capacidad para memorizar.

Busca tu género, tu autor, tus títulos favoritos, repásalos, lee a los clásicos, los títulos más comerciales, las grandes rarezas y si te pica el gusanillo ponte a escribir, otra actividad de lo más terapéutica y saludable.