La diabetes es una enfermedad crónica en auge que afecta directamente la calidad de vida de quienes la sufren. El estrés psicológico corresponde a una situación en la que la mente no tiene un momento de descanso. Trabajar, estudiar, salir, hacer deporte es importante, pero hemos de tener en cuenta que reposar nuestra mente a la vez que nuestro cuerpo también es fundamental, y recientes estudios han vinculado el estrés psicológico de los universitarios con un mayor riesgo de padecer diabetes.

Estudios recientes realizados entre universitarios en momentos de tensión por diferentes motivos, unido a la mala costumbre en algunos casos de saltarse una comida principal, el desayuno en concreto, muestran que se origina una situación de estrés metabólico en el organismo, según afirman especialistas de la Federación Mexicana de Diabetes, lo que se produce es una reacción inesperada por parte del organismo, este asume que no se van a ingerir nutrientes a corto plazo y por lo tanto lo que trata es de conservar la energía disponible, provocando un aumento paradójico de peso con acúmulo de grasa especialmente en personas predispuestas.

Los expertos de la Universidad de Veracruz que participaron en el citado estudio, observaron además que un alto porcentaje de estudiantes del centro, cercano al 37 por ciento, padecía sobrepeso y obesidad, con una distribución de grasa peculiar, especialmente en la zona de la cintura, lo cual implica un incremento de riesgo cardiometabólico, además de aumentar el riesgo de padecer diabetes tipo II en el futuro, con todas las complicaciones y alteraciones en la calidad de vida que puede determinar.

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Una alimentación saludable, como es la dieta mediterránea, ayuda prevenir la diabetes.

La doctora Beatriz Torres Flores, coordinadora del Centro de Estudios y Servicios en Salud de la Universidad de Veracruz refiere que la diabetes es una entidad compleja y al igual que para otras enfermedades crónico-degenerativas sería interesante tratar de prevenir desde la edad infantil, desde el entorno escolar, incluyendo materias relacionadas con la educación en materia de salud en el programa docente, y muy especialmente, prestando atención a la nutrición. Una alimentación saludable va a suponer un factor determinante para todos nosotros, para nuestro género y calidad de vida, especialmente en lo que puede suponer a la hora de minimizar el riesgo de desarrollar enfermedades crónico-degenerativas, como la diabetes.

“Es posible encontrar alumnos universitarios con niveles de glucosa superiores a 100 o de presión arterial por encima de 120, por lo que algunos de estos casos representan un riesgo de desarrollar alguna enfermedad crónico degenerativa en el futuro, como es la diabetes”, afirma la investigadora.

“Aunque se sabe que hay personas genéticamente predispuestas a desarrollar enfermedades como la diabetes, mejorar la cultura alimentaria, así como los hábitos y costumbres de los estudiantes es una opción que ayudaría a que no se desarrolle la enfermedad”, apunta la especialista, quien además señala que “la prevención de la diabetes entre universitarios tiene que considerar aspectos más allá de los propios hábitos alimenticios y que tienen que ver también con las formas de vida del estudiante”.