La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, ha declarado que el brote de Ébola que afecta ya a varios países africanos y que ha acabado con la vida de más de 900 personas en varios países de África occidental es “una emergencia de salud pública” que genera preocupación “a nivel internacional”.

El proceso infeccioso sigue ganando terreno de tal forma que ya en las últimas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), eleva a 932 el número de personas fallecidas por el brote de Ébola en África occidental, con 45 muertes confirmadas sólo entre los días 2 y 4 de agosto. En este periodo, se han registrado 108 nuevos casos. En rueda de prensa celebrada en la sede del organismo en Ginebra, el Comité Internacional de Regulación Sanitaria de Emergencias ha concluido que “el brote de Ébola cumple las condiciones para ser catalogado como una emergencia de salud pública a nivel internacional”.

Además, según informa la OMS, el comité de evaluación ha declarado que “el brote de este virus constituye un hecho extraordinario y representa un riesgo sanitario para otros países”.

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En su intervención, Chan ha confirmado que “el actual brote de Ébola es el mayor registrado en las últimas cuatro décadas”. El Comité de Emergencia de la OMS ha dejado claro que “las consecuencias de la expansión internacional de este brote pueden ser particularmente graves”. A pesar de la gravedad del brote, el director general adjunto para Seguridad Sanitaria de la OMS, Keiji Fukuda, ha subrayado que “la enfermedad puede ser contenida”.

En esta misma línea, el Comité de Emergencia de la OMS ha hecho hincapié en que “es esencial detener y revertir la expansión internacional del Ébola”. Fukuda ha pedido también a los países afectados por el brote que declaren la emergencia sanitaria también a nivel nacional.

Según datos de la OMS, este organismo internacional está colaborando con las autoridades nacionales de los países afectados para analizar la actual respuesta al brote. En este sentido, una reciente evaluación efectuada en Liberia recientemente ha identificado varias deficiencias y problemas, tales como la baja cobertura del rastreo de los contactos; la negación y resistencia de la comunidad; la deficiente gestión de los datos; las prácticas inadecuadas de prevención y control de la infección, especialmente en los centros sanitarios periféricos, y la deficiente coordinación y liderazgo a nivel subnacional.

Detrás de estos problemas se encuentran las limitaciones de los recursos económicos y de la capacidad técnica de los recursos humanos. En los planes operacionales nacionales que se están elaborando habrá que introducir una identificación completa de las necesidades de recursos económicos, logísticos y humanos. También se están elaborando planes operacionales nacionales en el resto de países afectados.