Llega la hora de mostrar al mundo la verdad…fuera medias, fuera mangas largas, escotes generosos, espaldas descubiertas…

Sí, todo muy sexy, pero si sufres de eccemas, dermatitis, piel seca o irritada seguro que prefieres poner tu piel a punto antes de exponerla.

El eccema o dermatitis engloba una serie de afecciones cutáneas que hacen que la piel se descame y que se sienta picor. Además puede inflamarse, está seca e irritada y presenta un color rosado.

El eccema se puede producir por varias causas, como por ejemplo alergias a ciertos alimentos, asma, rinitis alérgica (o fiebre del heno), reacciones de la propia piel, alergia al pelo de ciertos animales domésticos o al polvo, entre otras. Puede afectar desde bebés a personas mayores.

La piel seca se presenta más comúnmente en las piernas, los brazos, los lados del abdomen (costados) y los muslos. Los síntomas de piel seca son, entre otros la descamación, picazón y que aparecen fisuras en la piel. Se suele dar más en personas mayores.

La piel irritada se suele asociar con una piel seca y lo que le caracteriza es que se enrojece con facilidad.

 

Crema casera contra los eccemas, la dermatitis y la piel seca e irritcada

Solución contra eccemas, dermatitis, piel seca e irritada

Desde Knowi te proponemos una solución casera basada en la fabricación de tu propia crema para conseguir que ésta esté bien nutrida e hidratada gracias al karité, se eviten las infecciones gracias al coco en el caso de que los eccemas se abra y se convierta en herida, se calme el picor ya que la lavanda lo consigue además de desinflamar, aliviar y ayudar a cicatrizar. El aceite esencial de cedro también es muy efectivo para tratar eccemas por su acción protectora de la piel, evita la sequedad, es muy efectivo reduciendo la inflamación y tiene un efecto calmante.

  • Ingredientes:

100 gr de manteca de karité
100 gr de manteca de coco
10 gotas de aceite esencial de lavanda
7 gotas de aceite esencial de cedro

 

  • Elaboración de la crema:

Pon al baño maría la manteca de karité y la de coco, a fuego bajo. En cuanto se derritan retíralas del fuego y añade los aceites de lavanda y cedro. Mezcla bien y guárdalo en un frasco de cristal, preferentemente de color oscuro para que no afecte la luz a las propiedades de la crema.

Puedes aplicártela sobre la piel tantas veces como sea necesario, y por supuesto, si tus problemas de piel no desaparecen, acude a tu médico de cabecera.