Se acerca el buen tiempo, sube la temperatura, hay más horas de sol y todo ello hace que la motivación para practicar deporte crezca de forma considerable. Pero pasar de 0 a 100 en temas de deporte no es la opción. Lo mejor es practicar ejercicio de manera gradual y progresiva, notaremos mejores resultados y evitaremos lesiones.

Aunque es indudable que la práctica de deporte moderado es muy beneficiosa para la salud resulta fundamental llevarlo a cado de manera adecuada. Beber líquidos y evitar horas de calor suelen ser recomendaciones habituales en esta época del año. Pero también es muy importante cuidar la intensidad y frecuencia del ejercicio para que no se vuelva en nuestra contra.

Si bien la falta de ejercicio es perjudicial para nuestro cuerpo, el exceso o las posturas inadecuadas también lo son. Para Beatriz Santamaría, quiropráctica y fisioterapeuta, “un error común es “forzar” para obtener resultados inmediatos o adelgazar en tiempo record porque el verano se acerca”. Y ésto es un error que puede tener graves consecuencias.

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Si comienzas a notar dolor de espalda, deja el entrenamiento.

Sobre todo si hemos pasado un invierno poco activo, no podemos pretender que nuestro cuerpo rinda ahora a pleno rendimiento. Ni podemos, ni debemos. El ejercicio gradual acostumbra mejor al cuerpo a los cambios, produce mejores resultados y sobre todo evita lesiones. Por contra, un entrenamiento excesivo y mal enfocado desembocará en sobrecargas musculares, daño en las articulaciones y frecuentemente dolores de espalda.” Según Beatriz Santamaría, “un programa intensivo y descontrolado carente de periodos de descanso incluso puede llevar a roturas fibrilares o desgarros musculares, exceso de radicales libres, alteración del ritmo cardiaco y fatiga crónica”.

Para prevenir lesiones y sobrecarga la experta nos ofrece una serie de consejos básicos:

• Realizar ejercicios de calentamiento y estiramiento, antes y después del ejercicio.

Beber líquido antes, durante y después.

• Procurar siempre acabar “entero”, se trata de disfrutar del deporte, no de sufrir. Parar la actividad física al sentir síntomas de agotamiento.

• Utilizar el calzado y la vestimenta más adecuada y cómoda para el tipo de deporte.

Intercalar días de descanso y en lo posible practicar diferentes deportes (correr, nadar, bicicleta, etc.) para trabajar diferentes grupos musculares y no sobrecargar la misma zona del cuerpo.

Si aparece dolor de espalda, “lo mejor es parar la actividad física durante unos días”, sobre todo en personas propensas a dolores de espalda”. En estos casos se recomienda “acudir previamente a un especialista y realizar ejercicios para fortalecer la zona abdominal y lumbar y estiramientos para aumentar la flexibilidad del cuerpo”Yoga, Tai Chi y pilates son ejercicios recomendados para estas personas.


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.