Existen muchos mitos sobre el sexo. La jactancia sobre las proezas sexuales tales como la duración inusitada del acto sexual es uno de los elementos comunes del acervo popular y las habladurías, pero la ciencia siempre se hace lugar para arrojar luz sobre este tipo de creencias.

Al menos eso es lo que deja en claro la encuesta realizada por dos investigadores de Penn State Erie, Eric Corty y Jenay Guardiani, a 50 integrantes de Society of Sex Therapy and Research, una comunidad de profesionales dedicada a la investigación de temas vinculados al sexo.

Del total de los encuestados, un 68 % (34 personas) respondió y calificó la duración del acto sexual, entendido desde la penetración vaginal hasta la eyaculación, de acuerdo a la siguiente escala de valores:

Muy corto: de 1 a 2 minutos
Adecuado: de 3 a 7 minutos
Deseable: de 7 a 13 minutos
Muy largo: de 10 a 30 minutos

Un dato importante para los investigadores es que un antecedente en este campo indicaba que tanto hombres como mujeres esperaban que el sexo durara media hora o más. Basados en esas expectativas, es natural que las personas se mostraran frustradas e insatisfechas. Por ello, la investigación buscaba echar por tierra las fantasías desmedidas que la gente tiene sobre el sexo.

Claro que esas fantasías y expectativas desmedidas no solo tienen que ver con la percepción personal, sino también con los estereotipos y mitos sexuales que se instalan en la cultura popular.

Según los investigadores, el tamaño del pene, las erecciones capaces de tirar tabiques de paredes y las sesiones sexuales “ad infinitum” son parte de esos mitos y expectativas desmedidas. Las consecuencias: insatisfacción, además de posibles disfunciones sexuales, cada vez más comunes.

De todas maneras, el buen sexo es más que el tiempo de penetración. Influyen factores psicológicos, afectivos, y el conocimiento de la persona. Además, si a esos 3, 7, 10 o los minutos que sean, sumamos el juego sexual previo, seguro que la pareja disfrutará de algo llamado buen sexo.