Madrid desarrolla una campaña que trata de concienciar a la población de las consecuencias de una distracción cuando caminas por la calle y te dispones a cruzar. La frase o el lema es “Querido peatón, sabemos que te MUERES por contestar a tus redes sociales, pero la atención es VIDA”. El gráfico utilizado es una señal de tráfico de las que significan prohibición y aparece una persona mirando el móvil. Esta misma iniciativa nos consta que está también en marcha de una forma u otra en otras Comunidades Autónomas y Ayuntamientos.

 

Independientemente de lo estético u original del aviso, para gustos están los colores, desde luego es bueno recordar que hemos de saber “desconectar” de nuestro mundo “online” de vez en cuando y especialmente cuando se puede poner en peligro nuestra seguridad o la de los demás. Un buen ejemplo es en el caso de estar conduciendo un vehículo o como peatón cuando vamos por la calle, especialmente a la hora de cruzar de acera.

A día de hoy se ha triplicado el número de atropellos entre personas jóvenes que escuchaban música con auriculares.

Otro momento clave al margen del objetivo de esta información pero que viene al caso es cuando con nuestra actitud molestamos a los demás, hemos de recordar que nuestra libertad finaliza donde comienza la del resto. Un ejemplo importante es cuando utilizamos el móvil en el tren, en el autobús, en lugares públicos etc… sin ningún tipo de miramientos.

Centrando el tema en la campaña no cabe duda que si persistimos en nuestra actitud de ir por la calle con el móvil pegado a la oreja asumimos un riesgo adicional, el de ir pendientes y distraídos en nuestra conversación telefónica, en contestar un mensaje en redes sociales o en poner un whatsap que seguro podría esperar.

shutterstock_106485278Hace unas decenas de años el peatón que sufría un atropello solía ser una persona más bien de edad que o bien sufría un accidente al caminar por arcenes de carreteras o que cruzaba por lugares indebidos, pero los tiempos, los usos y las costumbres cambian a una velocidad inusitada también en esto. Hoy por ejemplo se ha triplicado el número de atropellos entre personas jóvenes que escuchaban música con auriculares.

Según una investigación reciente, el problema que lleva asociado el uso del móvil es el riesgo de distraerse de las cuestiones relacionadas con el tráfico rodado, con el consiguiente peligro para uno mismo y para los demás. Como alertan los expertos es este un riesgo que nos incumbe a todos y de forma especial a adolescentes y adultos jóvenes. El denominado “peatón tecnológico” se va imponiendo en nuestra sociedad, por lo que esta tipología constituye un grupo de especial atención a la hora de interponer campañas que traten de concienciar a la población sobre los riesgos asociados al uso de nuevas tecnologías en situaciones que requieren de toda nuestra atención y reflejos. Ni que decir tiene que el uso de vehículos y maquinaria son entornos en los que también se ha de seguir insistiendo hasta la saciedad de la importancia de este aspecto.

El doctor Richard Lichenstein autor de un estudio publicado en una prestigiosa revista científica, apunta a que la causa más probable de los atropellos es la distracción y la privación sensorial que provoca el uso de auriculares no permite oír sonidos externos, fundamentales (“tan importantes como los visuales”, según Lichenstein) para la seguridad en la calle. De hecho, la investigación constató que, en el 30% de los casos, había sonado alguna advertencia (claxon, silbato…) antes del accidente.

También un reciente estudio de la Fundación Mapfre sobre “La seguridad de los peatones: Niños, adultos y mayores” alertaba de que las causas más frecuentes de los atropellos son las infracciones, las distracciones y la velocidad inadecuada. Así es que la mejor recomendación que podemos hacer en beneficio de todos es “aprender a desconectar” de vez en cuando, especialmente cuando las situaciones lo requieran.