Comer de tupper puede ser tan saludable como comer en casa, pero hay una serie de pautas a seguir y precauciones  a tomar que resultan imprescindibles para no resultar intoxicados y disfrutar de una dieta variada.

Por temas económicos, por tiempo y también por salud, desde hace ya unos años la cultura del tupper se está imponiendo y no hace distinción de cargos. Lo mismo da ser ejecutivo que becario, el tupper está de moda y ofrece la posibilidad de comer de manera saludable todos los días. Adiós a la comida rápida como solución de emergencia. Sólo hay que echarle un poquito de imaginación, buscar productos frescos cuyo sabor pueda resistir el paso de las horas, y tomar todas las medidas necesarias en cuanto a la refrigeración y el calentado de los alimentos.

shutterstock_103971803Y es que a pesar de que se trata de una acción muy sana que nos permite comer aquello que nos gusta, si no tenemos en cuenta ciertos factores, podremos llevarnos algún disgusto. Hablamos sobre todo de lo importante que es que el estado de conservación y transporte sean los óptimos. A veces, desde que salimos de casa hasta que llegamos a la oficina pasa un tiempo más o menos largo y en función de la temperatura exterior, nuestros alimentos se pueden deteriorar. Es básico que la tartera vaya refrigerado durante todo el trayecto, por eso algunos modelos (más amplios, son casi como maletines) incluyen espacio suficiente para poder incluir una barrita de hielo. De esta manera las propiedades de los alimentos se mantienen y evitamos la proliferación de las bacterias.

Por otro lado, a la hora de calentar el tupper es importante tener en cuenta que si en situación normal la comida se calienta a 40C, si lo vamos a transportar la temperatura tiene que ser más elevada, rondando los 70 C. Ésta es la denominada temperatura higiénica, que nos ayudará a evitar contaminación por bacterias como la temida salmonelosis.

Otra recomendación a tener en cuenta es que debemos calentar la comida en un plato, y no en el tupper, aunque éste permita su calentado. De esta manera evitamos que ciertos elementos del plástico se desprendan y acaben en nuestra comida. Y es que es muy importante que e l tupper tenga el icono que garantiza que es un material apto para transportar alimentos (el icono es un envase y un tenedor).

Con estas medidas bien aprendidas, queda rellenar el tupper con lo que más os guste y lo mejor para vuestra salud. Hay que tener en cuenta que no todos los productos son los idóneos para el tupper, pero la lista, si nos paramos a pensar y le echamos un poquito de imaginación, es prácticamente infinita.

shutterstock_195771251Por ejemplo, los caldos, cremas, purés, salsas… son una excelente opción ya que a la hora de meterlos en el microondas su  calentado es homogéneo. Las pastas y los arroces, aunque pierden algo de sabor, se mantienen bastante bien y ofrecen posibilidades infinitas: ensalada de arroz o de pasta, arroz con pollo y champiñones, pasta con tomate, pasta carbonara, paella, arroz con conejo…y la lista continúa. Ahora que además llega el buen tiempo es el momento para disfrutar del gazpacho, las cremas frías, las ensaldas de mil sabores, la ensaladilla rusa y también, por qué no, de un buen bocadillo, que de vez en cuando también es muy saludable.

Los vegetales crudos, por ejemplo para las ensaladas de lechuga o tomate, tampoco son lo más aconsejable, ya que pierden propiedades, se resecan, se quedan duros…les ocurre lo mismo a los rebozados que pierden todo el agua y qué decir la carne a la plancha, que de ser tierna y jugosa pasa a convertirse en algo insípido, duro y totalmente seco. Pero otras opciones son las verduras cocinadas: unas berenjenas rellenas, una lasagña de verduras, unos tomates rellenas de ternera y queso. No hay techo.

Recomiendan los expertos en nutrición y grandes cocineros, organizarse semanalmente para que de esta manera el menú sea siempre variado y no repitamos plato. También es aconsejable hacerse con los productos de temporada, ya que van a mantener más el sabor y lo disfrutaremos más. Comer en tupper, aunque pueda ser en ocasiones una obligación, no tiene por qué ser aburrido. Imaginación al poder y a disfrutar comiendo.


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.