Ya seas habitual al running, practiques senderismo o camines para hacer ejercicio con regularidad y sentirte mejor, debes saber que si no usas el calzado más adecuado para tu pie y para la actividad que realices, podrías acabar lesionado.

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A la hora de practicar cualquier deporte es importante contar con un calzado que brinde comodidad no sólo a los pies sino también a las rodillas y articulaciones en general. Un deportista tiene mucho que perder si no lleva un calzado adecuado. Como ejemplo, a nadie se le ocurriría correr una maratón con el mismo calzado que se usa a diario para ir a trabajar. Pues es muy parecido a usar calzado deportivo inadecuado.

calzado

Elegir un calzado adecuado a la hora de hacer deporte es muy importante.

No es difícil imaginar unas ruedas de coche desgastadas, no es descabellado pensar lo que puede llegar a ocurrir en términos de seguridad, se puede llegar a perder el control del volante por un par de segundo e incluso se puede tener un accidente. Eso es lo que sucede cuando se utiliza un calzado desgastado o cuando éste es inadecuado, se producen dolores en rodillas, tobillos y otras articulaciones.

Las zapatillas para correr al igual que los zapatos para andar y que los neumáticos de un coche tienen cierto tiempo de vida, y utilizarlos cuando  no están en condiciones óptimas sólo puede traer problemas en forma de lesiones.

Evita lesiones gracias al calzado

Un calzado adecuado para correr o para caminar debe ser cómodo, pero no sólo eso, también tiene que ofrecer estabilidad y todo dependerá del tipo del tipo de pie que cada uno tenga, pronador o supinador, plano, cavo o normal. Por ejemplo, si se tiene un pie poco estable, se debe de buscar un calzado que ofrezca seguridad al caminar permitiendo a la vez flexionar el pie de manera adecuada.

Cuando se trata de buscar un calzado para correr o para caminar hay que verificar que sea de buena calidad, porque si se hace una elección errónea, puede verse afectado el rendimiento y no sólo eso, sino que puede significar la antesala de una lesión deportiva que puede afectar a la salud y truncar las expectativas que cada cual posea.

Un calzado que no complementa el movimiento y desplazamiento de los pies en el momento de correr o andar, puede traer consecuencias molestas e incluso dolorosas. Las lesiones más comunes suelen ser el dolor en rodillas, tobillos, caderas y espalda… este tipo de signos pueden traducir ciertas lesiones que a su vez pueden provocar otras más graves en un futuro, por ejemplo, tendinitis, bursitis, esguinces, luxaciones, etc… o dolores y deformidades en la zona dorsolumbar de la espalda. Para evitar este tipo de molestias y problemas es mejor prevenir y comprar el calzado adecuado según las características individuales de cada cual y el uso que le vaya a dar.

De hecho, después de un tiempo todos podemos apreciar como nuestro calzado se va desgastando y normalmente ese desgaste termina produciendo ciertos dolores o molestias en los pies, no cambiar el calzado en ese momento es un error que muchos cometen.

Normalmente se recomienda cambiar de zapatos después de haber recorrido entre 600 a 800 kilómetros con ellos. Todo va a depender del tipo de suelo que se pisa, del peso del cuerpo, del cuidado, del uso y del tipo de pisada. En cualquier caso para evitar problemas siempre es recomendable disponer de varios tipos de calzado, uno para cada terreno y suelo.

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