El running está de moda, es un hecho. Y está de moda entre otras cosas porque el que lo prueba se engancha.  Pero empezar a correr no es tan fácil como parece, si no quieres ser el típico que empieza a correr y a las dos semanas lo deja, toma nota de estos consejos te ayudarán a progresar de forma adecuada.

Nos decidimos por el running porque es unas de las actividades físicas más completas, prácticas y asequibles: lo podemos practicar donde queramos y cuando queramos, solos o en compañía, con nuestra música favorita, no suele requerir una inversión económica importante, nos ayudará a mejorar nuestro estado físico y también nuestra línea, y además nos dejará unas sensaciones increíbles tras el esfuerzo que contribuyen a disminuir el estrés diario. Todo son ventajas. Pero empezar a correr cuesta especialmente los primeros días, eso es cierto, pero si te lo tomas en serio lo más probable es que te enganches.

Estos consejos están pensados para un principiante con un nivel cercano a cero en cuanto a actividad física, alguien que lleva años sin hacer deporte, o haciéndolo de manera muy puntual, y que realmente quiere cambiar este estilo de vida. En este caso no será fácil, pero de verdad, puedes empezar a correr de manera habitual y segura obteniendo unos resultados estupendos.

Consejos básicos para empezar a correr.

empezar a correr

Calentar antes de empezar a correr, así como estirar al terminar la sesión es clave a la hora de prevenir lesiones.

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-Poco a poco. El día que salgas a correr por primera vez seguro que la motivación y las ganas son desbordantes, pero contrólate, tranquilo. El ritmo en este caso es fundamental (al igual que el terreno, mejor moderadamente blando). De nada te servirá salir a correr a toda velocidad cuando no tienes resistencia alguna. Así que mejor lento y seguro. Poco a poco irás aumentando tanto el volumen como la intensidad, pero es un proceso paulatino.  Lo ideal para estas primeras sesiones es combinar la caminata ligera con pequeñas carreras y terminar siempre con buenas sensaciones. Si acabas exhausto tienes que bajar el ritmo.

-Calienta y estira. Calentar antes de empezar a correr es muy importante a la hora de prevenir lesiones y preparar nuestro cuerpo para la sesión de running. Estirar una vez acabada la carrera evitará la aparición de las temidas agujetas, además mejoraremos nuestra flexibilidad algo más importante de lo que creermos. También se recomienda al menos una vez a la semana hacer ejercicios de refuerzo como andar de talones, con las puntillas, hacer desplazamientos laterales, y practicar skipping, subiendo las rodillas hacia el pecho y los talones hacia el glúteo. Fundametal realizar estos ejercicios en una superficie blanda.

-Equípate. Y aquí tenemos todo el gasto económico que requiere el running. Fundamental e imprescindible un buen calzado adecuado a la pisada del corredor, normalmente en las tiendas especializadas te ayudan a decidirte. Para empezar, mejor olvidarse de la moda de las zapatillas minimalistas y optar por unas con buena amortiguación que  nos ayuden a evitar posibles lesiones. En cuanto a la ropa, el mercado está repleto de opciones. Pantalones cortos y camisetas transpirables y/o de tirantes en verano; en invierno mallas largas, camisetas térmicas y cortavientos son imprescindibles. Esto es lo básico, a partir de ahí lo que queráis.

-Vigila la postura. Algo muy importante si no quieres acabar destrozado. Las rodillas deben estar ligeramente flexionadas en el momento en el que impactamos con el suelo (a baja velocidad se puede correr con las rodillas y las caderas semiflexionadas). En cuanto al tronco se recomienda mantener hombros relajados, codos formando ángulo de 90º y cerca de la cintura. Los pies deben impactar con el suelo en la vertical de la cadera. Todo esto contribuye a crear mayor estabilidad. Y un pequeño consejo, procura correr relajado, si estás pasando una época de estrés quizás tus músculos estén demasiados tensos para correr y puedes hacerte daño.

Empezar a correr

Al empezar a correr debemos tener muy en cuenta la alimentación ya que es clave en el rendimiento deportivo.

-Ojo a la comida. Correr requiere una buena alimentación que nos proporcione la energía suficiente para el gasto que vamos a hacer. Los carbohidratos juegan un papel fundamental, tanto antes de salir a correr como después, si la carrera ha sido importante. Lo ideal es tomarlos justo después del entrenamiento para recuperarnos antes. Los cereales, los lácteos, las frutas, pasta, arroz, verduras, y legumbres como las lentejas te ayudarán en este aspecto.

-Aprende a descansar. Si realmente estás flojo, en un par de sesiones tus músculos notarán sobrecarga. No salgas a correr de nuevo hasta no encontrarte mejor, tanto tus músculos como tus articulaciones tienen que acostumbrarse a la actividad poco a poco. Puedes aprovechar estos días de descanso para hacer otras actividades, como fortalecer con máquinas en el gimnasio o realizar en tu casa series de sentadillas, por ejemplo.

Salir a correr tres veces a la semana al ritmo que cada uno elija, por dónde uno quiera, con la música más estimulante, contribuye tanto a mejorar la salud física como la mental de quien lo practica, palabra.

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Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.