El periodo denominado “Erasmus” es una época estupenda a lo largo de los estudios superiores que permite a los estudiantes conocer “nuevos mundos”, relacionarse con otras culturas, vivir otros usos y costumbres, ser autónomo en el más amplio sentido de la expresión, teniéndose que “sacar las castañas del fuego” uno mismo, además de tener la posibilidad de aprender un idioma, por ejemplo el inglés, tan necesario en nuestros días y que tantos “dolores de cabeza” nos produce a todos los que intentamos expresarnos con cierta corrección en el idioma de Shakeaspeare.

 

Sin duda que todas estas virtudes y otras muchas más vienen asociadas a este tiempo maravilloso plagado de libertad, a la vez que de nuevos conocimientos y amistades que difícilmente se olvidarán a lo largo de la vida. Son los momentos de mayor intensidad afectiva los que sin duda dejan en nosotros la huella más indeleble e imborrable.

Knowi es un portal global de salud, de vida saludable, de búsqueda de la felicidad y este periodo no está exento de esta condición, más bien viene plagado de todas estas condiciones, máxime si tenemos en cuenta que la salud supone el equilibrio entre el entorno somático del individuo, el entorno psicológico y el entorno social en su más amplio sentido.

Desde luego que cuando se consiguen conjugar estos tres aspectos es cuando podemos decir que una persona no solo posee salud y es saludable en sí misma, sino que además lo es para los demás.

La denominada “pirámide de Maslow” puede ser un buen referente en este contexto de “saludabilidad” global. Todos sabemos que esta pirámide representa gráficamente las necesidades humanas, orgánicas, psicológicas y sociales de un individuo para tener y vivir una existencia en plenitud. Para el periodo denominado Erasmus no vamos a comentar todos los aspectos vinculados a cómo proteger nuestra salud somática, que estaría representado en el primer escalón de la pirámide, puesto que ya hay abundante información en Knowi al respecto (y más que habrá), nos vamos a detener en el componente de la psique y en el ámbito social para descubrir todas las oportunidades que están al alcance de nuestra mano para aprovechar este periodo en plenitud.

shutterstock_161952023El segundo escalón corresponde a las necesidades de seguridad y protección, las cuales surgen cuando las necesidades fisiológicas están satisfechas. Se refieren a sentirse seguro y protegido, seguridad física (asegurar la integridad del propio cuerpo) y de salud (asegurar el buen funcionamiento del cuerpo), necesidad de proteger bienes y activos (casa, dinero, auto, etc.), necesidad de vivienda (protección)… El tercer escalón cubre las necesidades sociales, la amistad y el ámbito relacional adquieren en este orden un lugar preferente. El cuarto escalón de la pirámide corresponde a las necesidades de estima y Maslow diferenció la “estima alta” que concierne a la necesidad del respeto a uno mismo, e incluye sentimientos tales como confianza, competencia, maestría, logros, independencia y libertad. Y la “estima baja” que concierne al respeto de las demás personas: la necesidad de atención, aprecio, reconocimiento, reputación, estatus, dignidad, fama, gloria, e incluso dominio. La merma de estas necesidades se refleja en una baja autoestima e ideas de inferioridad. Por último el pico de la pirámide viene representado por la necesidad de autorrealización, entendiendo esta como la necesidad psicológica más elevada del ser humano, y es a través de su satisfacción que se encuentra una justificación o un sentido válido a la vida mediante el desarrollo potencial de una actividad.

Pues bien, sin duda que estas facetas del ser humano pueden y deben ser cultivadas y cuidadas con atención a lo largo de nuestra vida, pero es en la juventud y especialmente en estos periodos de “libertad, iniciativa, creatividad, expansión y emprendimiento”, como ocurre en la época “Erasmus” en los que se planta, cuida y se debe poner la máxima atención con la semilla de la integridad y globalidad del individuo en su más amplio sentido.

Por ello ahí van unos sencillos consejos que pueden ser de alguna utilidad en esos momentos en los que la vida trata de sorprendernos de alguna forma:

-Desde el punto de vista somático cuídate en la forma y asiduidad que has venido haciendo hasta ahora. No pongas en el armario las rutinas y buenas prácticas adquiridas en cuanto a comida saludable y ejercicio físico a lo largo de los años. Pasar de un cuerpo atlético a un “cuerpo de escombro” es relativamente sencillo, descuídate y lo verás.

-En cuanto al aspecto de seguridad, nada mejor que seguir el principio de “allá donde fueres, hicieres lo que vieres”.

-No entrar en conflictos culturales, sociales o del tipo que sean, (no pensar aquello de que por estar en otro país estoy exentos de obligaciones, normas y leyes, recuerda, la ignorancia no exime de responsabilidad). Disponer de una vivienda que realmente sea tu hogar, en el que te sientas cómodo y a gusto en convivencia con los demás es fundamental.

-Relaciónate y busca amistades nuevas que puedan reforzar la idea de globalidad social. Es bueno mezclarse con personas de otras culturas que están compartiendo la misma experiencia que tú. Además puedes sacar buen partido de ello en el sentido de conocer nuevos idiomas, nuevas formas de ser y actuar, nuevas culturas y países.

-Siéntete como lo que eres, una persona que se lo ha trabajado y que a través de tu esfuerzo en los estudios sobre todo, ha llegado a estar donde estás. Por otro lado “respeta y te respetarán”, en ese principio radica la estima de los demás y no olvides algo tan simple como que “tu libertad termina donde comienza la de los demás”.

-Por último persigue un ideal, “quien no piensa en futuro no tiene futuro” dicen los gurús, por lo tanto ponte metas, sueña y trata de hacer realidad tu sueño, no el de los demás. Si te empeñas lo conseguirás, no hay nada imposible que no se pueda conseguir, eso sí, se requiere esfuerzo, tesón y una pizca de suerte que acompañe.

Y después de todo esto, ánimo y sal a por ello, la vida te sonríe y te espera. Tu sueño está en ti, pero la realidad te espera ahí, fuera, concilia estas dos caras de la misma moneda y … puede que encuentres una parte de tu felicidad, ¡¡¡¡ suerte !!!!

Cualquier día nos vemos en cualquier parte, porque hoy, cualquier lugar de esta “aldea global” que se llama mundo, puede terminar siendo tu propia casa.