El cáncer infantil es la primera causa de muerte por enfermedad entre los más pequeños, y aunque los avances son positivos, aún queda mucho trabajo por hacer, explican desde la Fundación de la Asociación Española de Pediatría.

El 80% de los casos de cáncer infantil y adolescente se supera a día de hoy, señala el profesor Luis Madero, presidente de la Fundación de la Asociación Española de Pediatría (FEP) y coordinador del libro “Hematología y Oncología Pediátrica”.

Esta obra realiza un análisis detallado de la actualidad oncopediátrica de nuestro país y pone de manifiesto la necesidad de una mayor atención a los pacientes en edad adolescente.

El profesor Serafín Málaga, presidente de la Asociación Española de Pediatría (AEP), explica que “nos encontramos en la media europea en índices de supervivencia oncología infantil, aunque ligeramente por debajo de países vecinos como Francia, Holanda o Alemania. Existen en este sentido aspectos de mejora que deben ser tenidos en cuenta por profesionales y autoridades.

A este respecto, asegura el profesor Madero, las autoridades sanitarias han de tener conciencia de que al tratarse de una patología tan escasa es necesario una concentración territorial en el tratamiento de los pacientes, creando Centros de Referencia que aglutinen la máxima experiencia posible, lo que va en contraposición con el sistema autonómico actual que permite que los pacientes vayan de una lado a otro.

Comparte esta opinión la doctora Ana Fernández-Teijeiro Álvarez, presidente de la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátrica (SEHOP), quien añade que “tratar a los pacientes pediátricos en Centros de Referencia, con equipos interdisciplinares con amplia experiencia y dentro de protocolos de tratamiento, permitiría conseguir mayores índices de supervivencia”. 

100% de supervivencia frente al cáncer infantil, el objetivo

El trabajo en red de todos los profesionales implicados en el abordaje terapéuticos del niño hasta los 18 años: oncólogos pediátricos, oncólogos médicos, radioterapeutas, cirujanos pediátricos, traumatólogos, psicólogos, fisioterapeutas, nutricionistas, etcétera, junto a la concentración de los pacientes en centros de referencia y un refuerzo e incentivación  de la investigación, tanto institucional como comercial, son las claves para alcanzar el 100% de supervivencia”, asegura el profesor Madero.

La doctora Fernández-Teijeiro afirma a este respecto que “en la edad pediátrica existen menos ensayos de la industria farmacéutica porque son un mercado pequeño en comparación con cualquier patología de adultos y hay pocos ensayos académicos porque hay menos investigación, en general, y menos inversión y dedicación a la investigación de los pediatras”.

Para revertir esta situación, la doctora propone incentivar el desarrollo los fármacos, financiar de manera específica la investigación pediátrica a instituciones tanto españolas como europeas para que los ensayos pediátricos sean más eficientes o que los gestores hospitalarios incluyan la investigación como prioridad y favorezcan unidades de ensayos pediátricos dentro de sus hospitales.

cáncer infantil

A día de hoy el 80% de los casos de cáncer infantil se superan.

 “Otro de los problemas, y retos, que tiene el cáncer infantil está en los adolescentes” (entre los 14 y los 18 años), afirma el profesor Madero.

Aunque los médicos que los tratan son los mismos, esta población no tiene nada que ver con la infantil ni con la del adulto, tampoco las neoplasias que padecen, de modo que quedan en tierra de nadie”. Los tumores germinales, los linfomas, los tumores del sistema nervioso central, por poner algunos ejemplos, son tan frecuentes en los adolescentes como en los adultos, de modo que son tratados indistintamente por oncólogos pediátricos y oncólogos médicos.


“Muchos adolescentes con tumores típicamente pediátricos son tratados en unidades de adulto – incide la doctora Fernández-Teijeiro- aún, existiendo numerosas publicaciones que demuestran cómo los adolescentes tratados en unidades pediátricas tienen mejores oportunidades de curación”.

En base a la práctica clínica se puede afirmar que los índices de supervivencia frente al cáncer en la edad adolescente no son tan favorables como en el caso del cáncer infantil. Sin embargo, no existen datos concretos a este respecto puesto que los casos de pacientes a partir de los 14 años no están incluidos en el Registro Nacional de Tumores Infantiles. “Al ser tratados también por oncólogos médicos, estos profesionales no tienen contacto con el registro y, por tanto, no envían los datos pertinentes”, explican los expertos.