La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) ha alertado de que el 21% de los españoles son obesos y el 40% tienen sobrepeso, unas cifras que ha compartido el presidente de su comité científico, Javier Aranceta. Reducir la cifra de obesos y personas con sobrepeso es el objetivo del programa Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad (NAOS).

El también profesor de Salud Pública y Nutrición Comunitaria en la Universidad de Navarra afirmó que “tener 5 puntos más de índice de masa corporal (IMC) representa un 40% más de diabéticos”, por lo que “el impacto en la salud pública es importante”, tras indicar que “no solo es un problema estético, sino que a partir de un índice de IMC igual o superior a 30, hay más probabilidad de tener otros factores de riesgo alterados”. Y problemas como “hipertensión, diabetes, colesterol alto o sobrecarga en articulaciones” condicionan más opciones de “tener una morbilidad y una mortalidad prematuras”, advirtió.

Respecto a los factores que influyen en la obesidad desde el punto de vista epidemiológico, el investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CiberOBN) concretó que “la obesidad afecta más a personas de entornos desfavorecidos, con bajo nivel de estudios, bajo nivel socioeconómico, más sedentarias, con patrones alimentarios de menos consumo de frutas, verduras y cereales integrales.”

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En cuanto a la “geografía de los obesos”, el profesor explicó que Cantabria, “con un 17%, es una de las comunidades autónomas con menor grado de obesos, junto a Islas Baleares, Cataluña y País Vasco”. Al contrario, la “mayor frecuencia de obesos” se concentra en “Andalucía, Canarias, Asturias y Galicia”, rondando todas “el 25%, por encima de la media nacional”.

Anticipando que “el mejor tratamiento de la obesidad es su prevención”, el presidente del Comité Científico del SENC expresó que “España es uno de los países que ha puesto en práctica un programa más ambicioso para prevenir la obesidad”, en concreto el de Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad (NAOS), de la Agencia española de consumo, seguridad alimentaria y nutrición (AECOSAN), desde la Administración Central.

Dicho programa “ha dado lugar a subprogramas en relación con comedores escolares, como el Perseo” aunque “muchas iniciativas cuando llega la crisis se quedaron sin contenido económico”. En este sentido, denunció que “en vez de estar todo el día peleando”, los responsables políticos deben “pensar en el ciudadano, en la cantidad de cosas que necesitan” porque son ellos quienes “dan luz verde para que los técnicos llevan a cabo planes como los mencionados”.

Aranceta destacó su interés por algo “que todavía no se está haciendo”, un “programa de maternidad y paternidad responsable”, informando de que “la prevención de enfermedades crónicas puede mejorar si dos personas que deciden ser padres tienen un ajuste preconcepcional, pregestacional”.

Aseguró que “un periodo de tres meses se estima necesario para evaluar el estilo de vida, lo que comen y plantear mejoras” como “evitar bebidas alcohólicas, movernos más o comer más verdura” y lo es “no solo en la mujer sino también en el hombre porque se ha visto que su impronta de transferencia genética condiciona el 50%”.

“Otro colectivo importante a cuidar”, bajo su visión, son “los mayores”, que consideró “abandonados” y quienes tienen “mayor tasa de obesos, un 30%, sobre todo entre las mujeres”.