Estambul me fascinó. Una ciudad llena de contrastes, culturas, sonidos, colores, sabores, olores… Mágica y maravillosamente caótica, muy occidental para ser asiática y demasiado oriental para ser europea. Iglesias, mezquitas, palacios y sinagogas conviven en perfecta armonía dotando a la ciudad de una belleza muy singular y característica.

 

Estambul es la mayor ciudad de Turquía (aunque la capital es Ankara) y la más poblada no sólo de ese país, sino de Europa. Según las últimas estimaciones del 2013 del Instituto de Estadísticas turco la población de Estambul se ha incrementado hasta llegar a los 14.160.467 de habitantes. La mayor parte de la población es de religión musulmana, aunque existen minorías de cristianos y de judíos.

Se encuentra ubicada en el noroeste del país, a orillas del Bósforo, estrecho que separa físicamente Europa y Asia y une el mar de Mármara con el mar Negro, lo que le confiere el privilegio de ser la única ciudad del mundo que pertenece a dos continentes, ya que hay dos provincias más que lo son (Atyrau y Oremburgo), pero como ciudad es la única.

Junto a mi mejor amiga, a la que también le enamoró esta ciudad, nos metíamos una paliza diaria de 14 horas de caminatas, visitas, cafés, kebaps y algún que otro té de manzana (¡espectacular!). Y se nos hizo corto. Planeamos el viaje de 4 días con tres de visitas ya que casi uno lo pierdes en traslados y aunque terminamos exhaustas, nos quedaron muchas cosas por ver.

Recordar que para viajar a Estambul debéis obtener un visado por internet (desde el 1 de noviembre sólo se puede obtener por esta vía) y que cuesta unos 15 euros.

Si vas a conocer Estambul en pocos días, recomendamos el transporte en taxi, es muy barato y siempre y cuando no sea hora punta, merece la pena. El precio de un trayecto normal por el centro de la ciudad es de entre 5 y 10 liras turcas. Lo mejor es que escojas un taxi con taxímetro y así evitarás posibles timos. Una lira turca son 0,35 euros aproximadamente.

Las zonas históricas de Estambul fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1985, por sus importantes monumentos y restos históricos, así que mejor empezar a familiarizarse con la antigua Constantinopla por el barrio de Sultanhamet. Nosotras escogimos nuestro hotel en esta zona para facilitarnos muchos desplazamientos.

Por esta zona puedes visitar el impresionante Palacio de Topkapi con su harem (es la visita más larga de todas, puede llevarte unas tres horas), Santa Sofía, Mezquita del Sultán Ahmed (más conocida por Mezquita Azul debido al color del interior de sus cúpulas) y la cisterna basílica.

Amolda tus visitas según los horarios de oración de la Mezquita Azul, la única con seis minaretes de toda Turquía, ya que a las horas de rezo no se pueden hacer visitas. Fíjate cuando visites las diferentes mezquitas de la ciudad que es muy raro ver mujeres y, si las hay, estarán en un área específica para ellas.

Algo que no se te va a olvidar de Estambul son las llamadas a la oración que realizan el muceín de cada mezquita 5 veces al día. Gracias a los altavoces situados en los minaretes de las más de 2.500 mezquitas, estos cánticos se escuchan por toda la ciudad y seguro.

Sube a la torre Gálata a disfrutar de sus impresionantes vistas después de hacer el crucero por el Bósforo y el Cuerno de Oro, desde donde podrás admirar (y si quieres luego visitar), el Palacio de Dolmabahce y la Torre de Leandro. Si tienes suerte, como nosotras, podrás disfrutar de la compañía de delfines durante el crucero.

Piérdete por el Gran Bazar, visita el Bazar de las especias, piérdete por sus calles y visita su parte más comercial (calle Istiklal), y cómo no, prueba un verdadero kebab. Recomiendo el restaurante Hamdí Et Lokantasi. Sus vistas son espectaculares y su comida excelente. No te pierdas una buena cena en el restaurante de cocina otomana Rami. Pide mesa en su azotea para disfrutar de las vistas que ofrece de la Mezquita Azul.

Mires donde mires siempre habrá algo que te llame la atención, así que disfruta de la experiencia con los cinco sentidos y déjate llevar…