No existen dudas acerca de la importancia de la vacunación en la infancia como la mejor fórmula para la prevención de enfermedades infecciosas, así como de sus posibles complicaciones. De ahí que los pediatras recomienden su administración y defiendan el acceso de las familias a las mismas.

La vacunación y el control estricto del calendario de vacunación es una tarea desarrollada con especial avidez en la época infantil en la que tanto nuestros padres como los profesionales sanitarios y entre ellos el pediatra procuran por que cumplamos con todas y cada una de las dosis y vacunas que incluye el calendario que corresponde a nuestra Comunidad de residencia.

Sin embargo, una vez pasada esa edad y cuando la responsabilidad recae sobre nosotros mismos es cuando “las fuerzas flaquean” y no somos conscientes de la importancia de este aspecto, tal es así que al parecer y según determinan los expertos, el 75 por ciento de los jóvenes españoles entre los 18 y los 30 años no estría informado acerca de las vacunas que debe ponerse y ni siquiera sabe cuáles son las que se le han puesto en el periodo infantil, es más, la mitad de los 500 ciudadanos incluidos en un estudio desarrollado por la consultora Nielsen y la compañía farmacéutica Sanofi Pasteur MSD, en el rango de edad entre los 18 y los 75 años, no sabían dónde tienen su cartilla de vacunación ni qué vacunas contiene.

shutterstock_172142024La vacuna más conocida por la población es la vacuna frente al tétanos, según el 96 por ciento de los encuestados, y hasta el 51 por ciento admite haberla recibido. A ésta le seguirían la del sarampión (93%), la de la varicela (92%) y la de rubeola (89%). En el lado opuesto estaría la que protege frente al virus del papiloma humano (VPH), que sólo conoce y tienen información sobre ella el 61 por ciento de los encuestados.

En lo relativo a la sensibilización de los padres hacia el mundo de las vacunas, estos las consideran seguras y necesarias, tal es así que ocho de cada 10 padres encuestados (83%) asegura que vacunan a sus hijos de todo lo que les recomienda su pediatra, aunque no esté cubierto por el Sistema Nacional de Salud (SNS) y tengan que hacerse cargo ellos mismos del coste de la vacuna.

Según afirman los expertos, se hace fundamental el acceso a las vacunas pediátricas, incluso a aquellas que no forman parte de los calendarios oficiales de vacunación, pero cuya administración está recomendada y avalada científicamente y es necesario desarrollar un calendario vacunal exactamente igual para todas las Comunidades Autónomas, pero que sea de máximos, no de mínimos y que contemple todas las vacunas por segmentos de edad. El hecho de que algunas vacunas no cuenten con financiación -por ejemplo las de la varicela, el neumococo o el rotavirus- supone el riesgo de la no vacunación en un porcentaje elevado de niños y este hecho puede ser el responsable del repunte de estas enfermedades infecciosas.

Los pediatras defienden por tanto una óptima vacunación en la infancia por su impacto en la prevención de patologías infecciosas y los ahorros que genera sobre el sistema sanitario.

Los pediatras defienden por tanto una óptima vacunación en la infancia por su impacto en la prevención de patologías infecciosas y los ahorros que genera sobre el sistema sanitario. El coste de cualquier intervención que se realice en España, ajustada a años de vida por discapacidad, tiene que ser inferior a los 23.000 dólares por habitante y año. Por ejemplo, en el caso del papilomavirus el coste aproximado sería de 8.000 dólares por año de vida ajustado por discapacidad, lo que presupone que esta medida es tremendamente eficiente apuntaba recientemente el profesor Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad Rey Juan Carlos.

En relación a la vacunación de viajeros, la encuesta muestra como el interés por las vacunas a la hora de viajar no es muy elevado, siendo mucho menor en el caso de las personas de más edad, el 80 por ciento de los mayores de 60 años dicen interesarse poco o nada por las vacunas en el momento de viajar. El interés aumenta al visitar otros continentes y áreas de riesgo o a países en vías de desarrollo. En estos casos y a la hora de buscar información se suele recurrir en primer lugar a los profesionales sanitarios, en un 31 por ciento de las ocasiones; las consultas por Internet en un 22%, las agencias de viajes en un 8% y los centros de vacunación internacional en el 7% de los casos.