Hay que iniciar a los niños desde una temprana edad a la práctica deportiva, ya que así les estaremos inculcando un hábito que, a lo largo de toda su vida, le aportará grandes beneficios. Pero…¿de qué manera podemos hacer que la iniciación deportiva sea positiva despertando su interés por el ejercicio físico?

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En primer lugar, no podemos olvidar que en la iniciación deportiva de los niños es muy importante dar ejemplo. Padres, tutores o educadores son a menudo el espejo donde los más pequeños se reflejan. En este sentido, es aconsejable realizar actividades deportivas en familia, como montar en bicicleta, ir de excursión o jugar a pelota; actividades que no necesariamente tienen que asociar con el ejercicio físico, la iniciación deportiva debe ir acompañada de diversión.

No hay que dejar de mencionar que algunos padres se fijan en el éxito de su hijo en el deporte y comienzan a presionarlo para que se esfuerce cada vez más, sin importar cómo se siente el niño emocionalmente o físicamente. Una actitud que rechazamos y desaconsejamos. Los niños tienden a estar de acuerdo con estas presiones porque quieren impresionar a sus padres, o que sus padres los aprueben.  Hay que tener en cuenta que los niños también necesitan tiempo de inactividad para descansar, jugar de manera creativa y no tener un compromiso social.

Divertirse y jugar es parte fundamental en el desarrollo de los niños y deben estar muy presentes en su iniciación deportiva. Hacer deporte mientras juegan y se divierten es la mejor forma de que entren en contacto con él.

Cuando inscribes a tu hijo en algún deporte, también lo estás inscribiendo en un calendario con las fechas de los entrenamientos y, las fechas de los partidos, además de las presiones asociadas con tener tantos compromisos, lo cual conduce al estrés. Al final, esto puede desgastar a tu pequeño hijo, provocando que se agote demasiado y pierda el interés en el juego, en estos casos la iniciación deportiva del niño o niña ha sido un fracaso por culpa de unos padres irresponsables. Algunos niños pequeños no tienen la opción de elegir si desean practicar  algún deporte y podemos provocar frustración en el pequeño y que asocie la práctica deportiva con algo negativo.

Además los niños se están desarrollando físicamente, y es un momento importante para que sus cuerpos estén saludables con el fin de crecer, pero es evidente que pueden lesionarse. Si les presionamos, puede que una lesión sin importancia se convierta en algo más grave.

Se recomienda que la iniciación deportiva de los niños sea con juegos que, a parte de hacer ejercicio físico, les brindarán la oportunidad de conocer a nuevos amigos y divertirse. Estos les harán ganar motivación; un aspecto esencial para la práctica deportiva.

Para que la iniciación deportiva de nuestro hijo sea un éxito hay que estimularlo de la forma apropiada, sin forzarlo y hablándole acerca de los beneficios del ejercicio, poco a poco habrá que ir viendo qué deporte es el más adecuado para cada niño, según sus gustos y habilidades. Y, como no, la mejor forma de descubrirlo es… ¡probando!

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