La alopecia es una característica del individuo asociada muchas veces a un componente genético, en otras ocasiones vinculado a aspectos fenotípicos relacionadas con el ambiente y con nuestras características vitales personales. La realidad es que la causa fehaciente está todavía por determinar.

 

Sabemos que la alopecia más frecuente en varones, pero eso no quiere decir que las mujeres no padezcan este problema, más bien al contrario, en ellas la alopecia también aparece especialmente vinculada a determinada circunstancias personales que pueden hacer pensar que componen factores fundamentales etiológicos, situaciones de estrés, preocupación desmedida, circunstancias reactivas a microambientes de extrema preocupación, infecciones, traumatismos, quemaduras, etc… en definitiva todo aquello que desde el punto de vista fenotípico, externo, supera a aquello que parece favorecerles, me refiero al componente hormonal, estrógenos, progesterona, que parece ser un factor “protector” frente a la vertiente andrógina de los varones.

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Este fenómeno que se puede producir en cualquier edad de la vida, incluso en edades tempranas, tiene su máxima consecuencia desde el punto de vista estético y psicológico vinculado a esta situación.

Por lo tanto y frente a esta circunstancia lo mejor es tratar de racionalizar el problema y ver el lado positivo. Aunque especialmente en el pasado se vivía esta situación como un drama y todo tipo de remedios florecieron y florecen hoy en día, desde el conocido minoxidil, pasando por diversos “bálsamos” y remedios han sido puestos en el mercado con mayor o menor fortuna. Lo que sí es cierto es que el trasplante capilar destaca por su nivel de eficacia y resultados.

Trasplante capilar

En este sentido, el trasplante se puede realizar de diferentes formas y no hay nada como ponerse en manos de expertos para obtener los mejores resultados. Como en todo, pero especialmente en el área de la salud, “la experiencia y el “expertise” es un grado”.

Recientemente ha surgido un avance tecnológico de primer grado en este campo, se trata del trasplante automatizado mediante el robot “Artas” que realiza unas 2.000 incisiones a la hora con una precisión extraordinaria con cabellos procedentes de la zona donante, pero sin afectarla de tal forma que esta aparezca como despoblada ni mucho menos afectada por la toma de cabello donante autólogo.

Uno de los centros donde se utiliza esta técnica es la Clínica Imema, un centro de referencia en este avanzado método de tratamiento. Durante el mismo se realizan 5 fotografías de la cabeza del paciente desde diferentes ángulos y el simulador virtual proporciona imágenes del resultado en su propia cabeza. Al mismo tiempo, se valoran las distintas opciones de repoblación y densidad de la zona receptora, se establece el número de injertos para cada región de la zona receptora y la dirección más adecuada del cabello.

Con todo ello, se consigue diseñar antes del trasplante de pelo, la solución personalizada más adecuada. Una vez aceptada por el paciente, se transfiere la simulación al robot ‘Artas’ para proceder al trasplante de pelo robotizado, de acuerdo al diseño pre establecido y una vez que han sido introducidos los parámetros adecuados para realizarlo (dirección, ángulo y densidad).