Quienes padecemos la enfermedad celíaca estamos cansados de los “mitos” que surgen en torno a la celiaquía y que tan cansados estamos de escuchar aquellos que tenemos que llevar una dieta exenta de gluten de por vida.

La celiaquía es una intolerancia permanente al gluten presente en cereales como el trigo, la cebada, la avena y el centeno principalmente. El intestino no puede absorberlo y las vellosidades se inflaman, por lo que los celiacos están obligados a llevar una dieta sin gluten de por vida. El único tratamiento para la celiaquía es una dieta estricta sin gluten, algo que no es fácil ni por el coste económico de los productos sin gluten de primera necesidad (pan, pasta, bollería…), ni por el problema de la contaminación cruzada dentro y fuera de casa. Básicamente y a muy grandes rasgos esto es lo que significa ser celiaco. Ahora vamos a destrozar todas aquellos mitos y afirmaciones falsas relacionadas con la celiaquía, los celiacos y la dieta sin gluten.

Mitos sobre la celiaquía

-La dieta sin gluten adelgaza, el gluten es lo que engorda. Esta semana ha aparecido en varios medios de comunicación esta idea totalmente alejada de la realidad. Según distintos artículos y piezas informativas, las celebrities están poniendo de moda la dieta sin gluten extendiendo el equivocadísimo mito de que la dieta sin gluten adelgaza y es que es en el gluten donde residen las calorías…parecen querer decir. Claro, yo puedo comerme tres bocatas de chorizo y queso al día, que mientras el pan sea sin gluten voy a lucir fina fina. Nuestra bollería está elaborada por bondadosos angelitos y nuestro chocolate, las cremas dulces, el cabello de ángel…están hechos a base de nubes y agua que no contienen calorías. De ahí que los celiacos siempre llevemos piedras en los bolsillos por si viene una ráfaga de aire y salimos volando… No tiene sentido ponerse más serio aclarando este tema. La dieta sin gluten no es una moda, no es una manera de adelgazar, es un tratamiento para una enfermedad crónica y si no se lleva de forma estricta las consecuencias pueden ser muy graves.  Los productos para celiacos son de media tres veces más caros que los mismos productos con gluten, así que igual es mejor adelgazar saliendo a correr que dejando el gluten si no sois celiacos o sensibles al gluten. Que la dieta sin gluten adelgaza es el mito más extendido, pero no el más dañino para los celiacos.

 

shutterstock_186491795-La celiaquía no se contagia.  Ojiplática me quedo cada vez que alguien insinúa o hace algún tipo de broma sobre el contagio de la celiaquía. Comer en la misma mesa que un celiaco, hablar con un celiaco,  no te convertirá en celiaco, incluso le puedes tocar… Es más, es para el celiaco para quien es peligroso comer en una mesa acompañado de personas no celiacas por el riesgo de la contaminación cruzada. Se desconoce aún el origen de la celiaquía. Es una enfermedad autoinmune que necesita de predisposición genética para desarrollarse, de ahí que en una familia normalmente haya más de un celiaco. Pero esos los celiacos pueden tener amigos no celiacos, incluso parejas, que nunca jamás de los jamases desarrollarán la enfermedad a no ser que lo lleven en su ADN. De verdad, pon un celiaco en tu vida sin miedo.

 

shutterstock_197099921-La celiaquía no se cura. Por favor si hay algún celiaco en la sala, celiaco de verdad, con su genética, su sintomatología y su dieta sin gluten, que con el tiempo se haya curado, pero curado de verdad, que pueda comer el gluten a cucharadas sin que su intestino lo sufra, que lo diga, porque ha habido un milagro y a alguien habrá que beatificar. La celiaquía es una enfermedad crónica que puede aparecer en cualquier momento de la vida. Hace años era una enfermedad vinculada a la infancia, sino se manifestaba en los primeros años de vida, después los médicos no pensaban en ella cuando una persona mostraba todos los síntomas. Ahora sabemos que puede aparecer en cualquier momento y que una vez que se desarrolla nunca desaparece.

 

-Por un poquito SÍ que pasa. Entendemos que normalmente la gente de nuestro entorno no quiere vernos sufrir, por eso cuando algún amigo o familiar te dicen frente a un plato sospechosos de contener gluten que lo disfrutes, que por un poco seguro que no pasa nada, hay que ser tajante y contestar, “venga yo me como esto y tú un filete de panga caducado desde hace tres meses, que por un poco no pasa nada”. Aún así, seguramente el celiaco saldría perdiendo. La más mínima traza de gluten en el plato nos provoca reacción. A unos más y a otros menos en función de lo sensible que seamos y de si tenemos también alergia y otras intolerancias asociadas. Incluso si somos asintomáticos, nuestro intestino se verá dañado. Hace poco leíamos a una doctora especialista en el tema asegurar que para que un celiaco “sienta dolor abdominal, vómitos o diarrea, tiene que pegarse un atracón de pasteles”. Pues no doctora, es un error inmenso hacer una afirmación así de tajante y totalmente falsa.

 

El mito de que la dieta sin gluten adelgaza

El mito de que la dieta sin gluten adelgaza es uno de los más extendidos pero por desgracia no es el único.

-Gluten, gluten, gluten. Es muy sencillo, lo único que no podemos tomar es el gluten (trigo, cebada, centeno y avena principalmente).  Podemos tomar leche y sus derivados, carnes, pescados, frutas y verduras. El problema son los productos elaborados, las conservas, las salsas, snacks, etc… que en su composición pueden llevar gluten. Por eso nos facilitaría mucho la vida que en el etiquetado explicase de manera específica si lleva o no gluten, pero ese momento llegará. Y aunque sí podamos tomarnos carnes y pescados, no podemos si están hechos en un aceite usado de freír alimentos rebozados o contaminados, así que no nos vale cualquier cosa. Sí, somos así, no es que nos guste volver locos a los camareros, es que está en juego nuestra salud. Por eso a veces tratar con nosotros requiere de más paciencia. Mucha gente lo entiende y es de agradecer, el problema es el desconocimiento de aquellos que lo confunden con un capricho.

 

Por eso es tan importante que nos lean y nos escuchen: la celiaquía no es una dieta de moda para lucir tipo, es un tratamiento para una enfermedad que no se contagia y que no se cura jamás, y tenemos que ser estrictos con la dieta porque la más mínima cantidad de gluten nos hace mucho daño. El artículo está escrito por una celiaca diagnosticada hace 17 años cansada de escuchar comentarios similares casi a diario, de ahí que me tome la libertad de hablar con cierto humor irónico de un tema que es realmente serio. Quizás el mito más extendido sea el de que la dieta sin gluten adelgaza, pero no es el que más daño nos hace, y contra todos ellos tenemos que luchar a diario.