La tripanosomiasis humana africana, también conocida como enfermedad del sueño, es una enfermedad parasitaria dependiente de un vector de transmisión. Los parásitos involucrados son protozoos pertenecientes al género Trypanosoma, transmitidos a los humanos por picaduras de la mosca tse-tse (género Glossina) las cuales se infectaron al alimentarse de humanos o animales que hospedaban los parásitos. Más del 90% de los casos los causa el parásito Trypanosoma brucei gambiense (T.b.g.), causando graves trastornos neurológicos.

Las moscas tse-tse se encuentran de forma muy especial en la zona subsahariana, en África, sobre todo en áreas rurales y en zonas donde la falta de higiene y la pobreza se asientan. La sintomatología de la enfermedad del sueño, una vez adquirido el parásito se basa en una serie de síntomas generales inespecíficos como ansiedad, aletargamiento durante el día, fiebre, dolor de cabeza (cefaleas), insomnio en la noche, cambios en el estado de ánimo, somnolencia (puede ser incontrolable), sudoración profusa, adenopatías o ganglios linfáticos inflamados en todo el cuerpo; nódulo inflamado, rojo y doloroso en el lugar de la picadura de la mosca y debilidad (astenia). En fases más avanzadas se produce confusión, convulsiones y alteraciones de la coordinación.

Recientemente se ha producido un notable avance en el control de enfermedad del sueño, se ha decodificado el genoma de la mosca tsé-tsé.

El diagnóstico de la enfermedad del sueño, es clínico y de laboratorio mediante la demostración de la presencia del parásito en el organismo. Los medicamentos que se utilizan para tratar este trastorno son, entre otros, la Eflornitina (únicamente para T. gambiense), el Melarsoprol, la Penntamidina (únicamente para T. gambiense) o la Suramina (Antrypol), teniendo en cuenta que algunos pacientes pueden recibir politerapia, de hecho, el mejor tratamiento para la fase dos es una terapia combinada de nifurtimox oral y eflornitina intravenosa, conocida como TCNE. En 2009, la Organización Mundial de Salud incluyó la TCNE en la lista de medicamentos esenciales.

Recientemente se ha producido un notable avance en el control de enfermedad del sueño, se ha decodificado el genoma de la mosca tsé-tsé. Diez años de trabajo han permitido a un consorcio de 145 científicos, entre ellos investigadores del IRD (Institut de Recherche pour le Développement), del Génoscope y del Cirdes, publicar en Science la secuencia del ADN del vector de la enfermedad del sueño. Este resultado adopta un alcance singular ya que la biología de la tsé-tsé es única. La información contenida en su genoma es fundamental para conocer mejor a la mosca y luchar contra la misma. La lucha antivectorial resulta imprescindible a la hora de controlar la enfermedad dada la carencia de vacunas que existe y la complejidad de los tratamientos actuales.

Esta información es de particular importancia ya que la mosca tse-tse (Glossina) se distingue del resto de los insectos en varios aspectos. En primer lugar, contrariamente a otros vectores en los cuales únicamente la hembra pica para alimentarse de sangre, los dos sexos son hematófagos. Es más sorprendente si cabe que la mosca posea un modo de reproducción muy singular, en comparación con el de los mamíferos. Esta mosca no pone huevos pero da a luz a una larva desarrollada tras diez días de gestación en su útero, durante los cuales alimenta a su progenitor con una secreción láctea. El acceso a su ADN representa un gran avance científico y acelerará la investigación de su biología fundamental. De esta manera se abre una nueva vía y se ponen en valor nuevas perspectivas en la lucha frente a este vector y las enfermedades que desencadena, como la enfermedad del sueño. 


Diego Mugarza

Diego Mugarza

Licenciado en administración y dirección de empresas, master en marketing y direccion comercial. Amante de todo tipo de deportes, de la musica, la naturaleza y viajero empedernido. La felicidad es su objetivo de vida, entiende la salud como una herramienta más para poder llegar a ser feliz.