La imaginación moral es una cualidad que se puede desarrollar y adquirir con el tiempo, algunos la definen como la capacidad de ponerse en el lugar del otro pero sin los atavismos ni las circunstancias que le rodean. Una buena fórmula para desarrollar esta característica es la de fomentar la lectura, especialmente de aquella literatura vinculada a la narrativa, leer novelas especialmente con una base histórica puede ser una buena práctica.

 

En este tipo de narrativa con toda seguridad que hallaremos conflictos de todo tipo y circunstancias acompañantes en las que los personajes con su perfil psicológico y humano tuvieron que hacer frente con mayor o menor fortuna. De la reflexión profunda y del hecho comparativo con las circunstancias que a todos nos toca vivir, seguro que podemos encontrar refuerzos positivos que doten a nuestra vida de mayor profundidad y de una capacidad más acertada de afrontar situaciones por las cuáles nos toca atravesar en nuestra ajetreada vida.

Uno de los entornos donde se aplica la imaginación moral es el mundo laboral, y dentro de él en aquellos trabajos donde se puedan generar conflictos psicológicos y morales.

Pero no sólo es la literatura, sino que el cine nos puede ofrecer esta misma mejora en nuestro perfil personal o por qué no los propios medios de comunicación rigurosos que tenemos todos a mano. Por supuesto que el profundizar en las experiencias, conflictos, reacciones ante determinadas situaciones de quienes nos rodean producirá sin duda en nosotros una ventaja cualitativa en el entorno de la imaginación moral que después podremos aplicar a nuestra propia existencia y experiencia.

La imaginación moral es una facultad determinante que nos ayudará a afrontar situaciones complicadas en nuestras vidas. Uno de los entornos donde tiene un efecto aplicativo evidente es el mundo laboral, y dentro de él en aquellas tareas o trabajos donde se puedan generar conflictos psicológicos, morales, con nosotros mismos.

Cuando las decisiones son muy complicadas

En este sentido, la Universidad Carlos III de Madrid desarrolló un estudio aplicativo de esta cualidad al entorno laboral y especialmente en aquellas profesiones que en un momento determinado pueden generar dudas en cuanto a la forma de actuar, los ejemplos que aportan desde la universidad se enmarcan dentro de los conflictos y decisiones morales referentes a los medios empleados en su ejercicio, tal puede ser el caso de los cuerpos de policía o el ejército a la hora de tener que aplicar medidas de fuerza para solventar una situación conflictiva, o el del mundo de la psiquiatría cuando se ha de aplicar determinados fármacos, psicótropos, que ayuden a solventar una situación compleja derivada del propio proceso patológico.

shutterstock_154559075Esther Roca Batllori, del Departamento de Economía de la Empresa y autora del estudio “investigó sobre cómo ayudar a estos trabajadores a superar el posible estigma asociado a su profesión, que provoca que les resulte más difícil ejercer sus tareas, a menudo aquejados de poca motivación, lo que se traduce en altos porcentajes de absentismo y rotación laboral”.

El artículo, se publicó en el “Journal of Business Ethics”, una revista científica de gran prestigio en la que propone utilizar esta facultad conocida como “imaginación moral” para solventar los problemas vinculados a los posibles conflictos morales que se puedan plantear en una profesión como las de los ejemplos aportados y que por otra parte son desempeños fundamentales para nuestra sociedad.

“La imaginación moral se revela como una ayuda a la hora de hacer frente a estos procesos de decisión moralmente ambiguos, al proporcionar una mayor clarividencia moral, capacidad crítica y consciencia moral individual”, señalaba la investigadora con motivo del estudio. “A su vez, esa mayor consciencia que otorga la imaginación moral hace que la superación del estigma social sea más fácil”.

Finalmente el estudio plantea iniciativas relacionadas con cómo las empresas o las organizaciones pueden fomentar esta cualidad entre sus empleados, bien a través del uso de narrativas, que favorecen el contacto entre trabajadores distintos y estimulan la inclusión moral, o formas de diseño de puestos de trabajo que giren alrededor de la autonomía y capacidad crítica del trabajador.