Un estornudo es un acto reflejo que consta de una inspiración prolongada seguida de una expiración violenta y ruidosa. El estornudo es la forma que tiene tu cuerpo de eliminar la irritación de la nariz. Parece que estornudar es un acto muy sencillo, pero en realidad es un complicado proceso en el que intervienen muchas partes del cuerpo.

Es imposible estornudar a voluntad, pues no se puede desencadenar el proceso de manera voluntaria. Por contra, sí que se puede reprimir parcialmente —no sin cierto esfuerzo— aunque no es recomendable hacerlo.

Pero, antes de seguir… ¿por qué estornudamos?

La nariz es el purificador de aire del organismo. Al entrar por la nariz el aire se calienta, se humidifica y se filtra, para llegar a los pulmones lo más cálido, húmedo y limpio posible. Claro que, en ocasiones, el filtraje no es suficiente y se desencadena el mecanismo del estornudo. Esto ocurre cuando:

shutterstock_174362327– El aire está sucio en exceso (por ejemplo por una nube de polvo).

– Exceso se bacterias y virus en la mucosidad nasal (por ejemplo durante un resfriado) que la irritan.

– Porque existe una reacción alérgica (por ejemplo al inhalar polen).

En estas circunstancias las células nerviosas de los tejidos nasales se excitan y envían impulsos al tronco del encéfalo —sección del cerebro que controla los actos involuntarios compuesta por mesencéfalo, la protuberancia anular y el bulbo raquídeo— y éste reenvía las señales a los músculos pectorales, a los abdominales y al diafragma, que contraen los pulmones en un espasmo. Los músculos de la faringe también se contraen evitando que el aire expulsado penetre en la boca y facilitando que salga por la nariz.

Gracias a este mecanismo de defensa del sistema respiratorio, nuestro cuerpo expulsa las sustancias perniciosas para nuestro organismo mediante un chorro de aire a presión a través de las fosas nasales. Este aire expulsado por la nariz al estornudar puede alcanzar los 160 km/h.

Además, tal y como sabréis, es muy difícil mantener los ojos abiertos mientras se estornuda, ya que los nervios que controlan los ojos y la nariz se encuentran relacionados y un estímulo en uno de ellos a menudo produce una respuesta en el otro. También es casi imposible estornudar sin mover la cabeza, ya que este movimiento hacia adelante ayuda a expulsar las sustancias irritantes.

Y también os resultará curioso que algunos de vosotros estornudéis cuando miráis a una fuente de luz brillante repentinamente. Son los conocidos como estornudos fóticos y, al parecer, son fruto de la estimulación de la mucosa nasal por la radiación ultravioleta y se dan en, aproximadamente, una de cada tres personas.


Sara G. Blanco

Sara G. Blanco

Bióloga de nacimiento le apasiona la naturaleza, viajar, conocer gente y comer fabada como buena asturiana que es. Especializada en biotecnología y con más de cinco años de experiencia en comunicación corporativa, aporta a Knowi frescura y dinamismo sin perder su visión científica.