El envejecimiento de la población y el incremento de la cronicidad implica una mayor demanda de servicios asistenciales, lo que evidencia la necesidad de invertir en innovación que ayude a mejorar la salud y la calidad de vida del paciente. Es una de las conclusiones del XXII Encuentro del Sector de Tecnología Sanitaria “La Tecnología Sanitaria en el mundo digital”, celebrado en Madrid.

“El envejecimiento de la población y la cronicidad generan un nuevo escenario y un nuevo reto que entre todos hemos de saber afrontar puesto que uno de los aspectos en los que incide es en el aumento de la presión asistencial y en los crecientes problemas de financiación y solvencia para nuestro Sistema Nacional de Salud”, señaló el presidente del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), Adolfo Fernández-Valmayor, durante su intervención en la mesa redonda del encuentro tecnológico celebrado ayer en Madrid.

“La apuesta tecnológica debe ser vista como una inversión y no como un gasto a corto plazo, en este sentido, es necesario que las instituciones estén preparadas para ofrecer soluciones técnicamente eficientes y sostenibles económicamente, teniendo en cuenta siempre que el paciente y la calidad del servicio deben ser el punto de partida de todo”, apuntó Fernández-Valmayor. 

La innovación debe ser la clave de la sostenibilidad, entendida ésta no solo como innovación farmacológica, biotecnológica o tecnológica, sino como innovación también en los procesos de gestión, fomentando la eficiencia, la corresponsabilización de todos los agentes y la evaluación de resultados en salud que es el objetivo fundamental de toda organización sanitaria. Y este es un punto en el que la sanidad privada tiene un papel protagonista, ya que se esfuerza por seguir avanzando cada día con la aplicación de nuevos avances en tecnologías de la comunicación y la información y en servicios asociados que permiten gestionar adecuadamente no solo su implantación sino también su desarrollo, mantenimiento y renovación progresiva.

Para IDIS este punto es tan importante que han creado un Comité de Innovación para favorecer la incorporación de la innovación mediante fórmulas de colaboración que impliquen a empresas del sector asegurador y hospitalario, así como a la propia industria tecnológica y farmacéutica.

Durante la mesa se hizo especial referencia al proyecto de interoperabilidad, un modelo tecnológico innovador que la Fundación IDIS está llevando a cabo y que en breve estará en manos de nuestros pacientes. El objetivo de esta iniciativa disruptiva es facilitar que el paciente, propietario de sus datos y pruebas de salud, pueda transitar libremente en todo el sistema sanitario en base a su propia capacidad de elección evitando de esta forma molestias y redundancias innecesarias que impactan directamente en la pérdida de eficiencia.

Este modelo sitúa al paciente como actor principal, facilitándole el acceso a su información clínica, de manera que le permita adquirir un papel más activo en el cuidado de su salud y una mayor autonomía en el proceso diagnóstico y terapéutico. “Sin duda, la interoperabilidad redundará en un beneficio evidente para todos nuestros pacientes y profesionales” concluyó Fernández-Valmayor.

La evolución del gasto sanitario público en España mantiene una tendencia decreciente coincidente con la evolución de la crisis económica. Sin embargo, en el sector sanitario privado existe un discreto crecimiento progresivo en los últimos años y una previsión incremental a largo plazo. De hecho, representa un elevado peso en el sector productivo español (supone el 3,2% del PIB sumando el gasto de conciertos con el gasto sanitario privado) y dispone de 450 centros y cerca de 52.000 camas para dar respuesta a las necesidades de la población. “Una red amplia de centros repartidos por toda España que sin duda favorecen tanto la accesibilidad como la equidad en las prestaciones que reciben nuestros pacientes” explicó Manuel Vilches, director gerente del Hospital NISA Pardo de Aravaca y director general de la Fundación IDIS.