La mayoría de los trastornos psiquiátricos son diagnosticables y tratables a través de la telepsiquiatría. En el año de la salud digital, la telepsiquiatría aparece como una nueva modalidad con un alto nivel de aceptación y probada eficacia clínica.

Las técnicas de la telepsiquiatría llevan empleándose en el Servicio Canario de Salud más de una década. “Es una modalidad que cuenta con un alto nivel de aceptación y satisfacción por parte de los usuarios y su eficacia clínica ha sido probada en nuestro entorno asistencial“, señala el doctor Carlos de las Cuesvas Castresana, profesor titular de Psiquiatría de la Universidad de La Laguna.

Numerosos estudios demuestran que la telepsiquiatría es comparable a la modalidad asistencial tradicional en términos de validez, fiabilidad, y capacidad para comunicar. Además tiene importantes beneficios como que permite una provisión de servicios de calidad a nivel local y minimiza los viajes innecesarios de los pacientes.

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Consulta tradicional de psiquiatría.

Las técnicas de la telepsiquiatría, apunta De Las Cuevas, “permiten el diagnóstico, control de medicación y psicoterapia, participación y supervisión de proyectos de investigación, además en un plano educativo es un método utilizado para la formación médica continuada de los profesionales”.

En algunos casos sí pueden surgir contraindicaciones que hagan más recomendable la consulta “cara a cara”. Es el caso de “pacientes que rechazan participar, violentos, inestables, impulsivos o muy manipuladores, con riesgo inmediato de suicidio o gran peligrosidad o si hay un perfil de síntomas que pueda exacerbarse por el uso de la tecnología”, señala el doctor De Las Cuevas.

En cuanto a la acogida por parte del paciente de la nueva técnica ésta depende en parte de la convicción que tenga el profesional en el uso de estas tecnologías: “si el profesional cree en este tipo de herramientas y las desarrolla con el protocolo necesario, los pacientes las aceptan y manifestan gran satisfacción al respecto, en ocasiones incluso la prefieren como alternativa a la tradicional”, señala De las Cuevas. En países como EE.UU., Canadá, Australia o los países escandinavos cuentan ya con servicios públicos de este tipo y con una normativa ética y legal al respecto.


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.