Los nuevos proyectos en I+D significan el futuro de una industria que agota los últimos años de un modelo demasiado hermético a nuevas ideas y precisa de una apertura a nuevas vías de negocio

En el actual contexto de crisis económica, el trabajo de científicos y técnicos en innovación puede, en ocasiones, estar harto ignorado, pero puede rentabilizarse gracias a la transferencia tecnológica, entendida como el conjunto de acciones encaminadas a trasladar estos conocimientos al mercado para obtener un beneficio económico. A pesar de todos los obstáculos, las ideas y la capacidad de crear no se marchitan, la investigación y el desarrollo no son prescindibles, y los científicos y técnicos siguen adelante pese a las dificultades, luchando por desarrollar nuevas tecnologías o métodos productivos, ya que cada vez la formación entre la población es mayor, aunque los medios sean menores.

El trabajo científico en universidades, institutos o centros de investigación en España y en otros países pasa muchas veces inadvertido, a pesar de ser una de las alternativas más sólidas en numerosas ocasiones para desarrollar nuevas vías de negocio o mejorar las actuales. Los investigadores no suelen salir de su laboratorio, por ello es tan importante tener estructuras adecuadas para llevar la tecnología al mercado y acompañarse de personal especializado, ya que muchas veces hay una gran dificultad a la hora de que estas nuevas técnicas y proyectos lleguen a aplicarse en el mercado y que finalmente se conviertan en beneficiosas para la sociedad. En B-Able, empresa especializada en la puesta de tecnología de mercado, consideramos como puntos fundamentales realizar vigilancia tecnológica, comercializar ideas, gestionar la regulación de la propiedad intelectual, como las patentes, y apoyar estos proyectos mediante la búsqueda de financiación, la contratación de investigadores y medios y la transmisión de nuevos métodos. Por esto, creemos que la valorización de estas nuevas innovaciones resulta imprescindible.

Las iniciativas empresariales que surgen de universidades o de otros centros de investigación, o ‘spin-off’, son el futuro inmediato de la industria. Es necesario cambiar el modelo productivo que ha llevado a pique a numerosas compañías en estos últimos años de recesión, porque sólo en la novedad y en la distinción se encuentra el negocio y, centrándonos en la salud, la posibilidad de mejorar los tratamientos existentes e incluso encontrar nuevos fármacos para las enfermedades presentes en nuestra sociedad y las futuras que pueden aparecer. El mundo tiene que conocer nuestras ideas y desde empresas como B-Able promovemos esta iniciativa.