“La vida no va de cromosomas” es el título del vídeo que Down España ha lanzado para conmemorar hoy 21 de marzo el Día Mundial del Síndrome de Down. El objetivo que persigue Down España es conseguir la igualdad para todas aquellas personas que sufren Síndrome de Down, desde la educación, hasta la sanidad y el empleo.

 

Todos los días 21 de marzo la ONU reconoce la fecha como Día Mundial del Síndrome de Down 2016, una celebración para poner de relieve los problemas que sufren estas personas y las dificultades que se encuentran en su día a día. La fecha elegida no es casual, ya que el 21-3 (mes 3, día 21) nos recuerda la triplicación del cromosoma 21, llamado comúnmente “Síndrome de Down”.

Entre otras cosas, el Síndrome de Down causa discapacidad cognitiva y retraso en el crecimiento en la totalidad de los casos diagnosticados que se caracteriza por la existencia de un triple juego de cromosomas en el par 21, siendo descrita en primera instancia por John Langdon Haydon Down en 1866 pero no siendo descubiertas sus causas hasta 1958.  La esperanza de vida de estas personas es mucho menor de quienes no sufren este trastorno, situándose entre los 50 y 60 años.

La combinación cromosómica del síndrome de Down es una combinación natural que siempre ha formado parte de la condición humana, existe en todas las regiones del mundo y habitualmente tiene efectos variables en los estilos de aprendizaje, las características físicas o la salud.

shutterstock_106429994

Down Syndrome international (DSi), tras centrarse en años anteriores en la educación o el trabajo, este año ha elegido la salud. Inciden en que tener síndrome de Down no hace que una persona sea enferma ya que es una condición genética, no una enfermedad. Pero como cualquier otra persona, pueden tener problemas de salud durante toda su vida y, por ello, deberían tener acceso a la salud en condiciones de igualdad con los demás.

Ante los problemas de salud específicos que pueden afectar a las personas con síndrome de Down, de los cuales hay información precisa y basada en la evidencia, solicita a los profesionales de salud que sean conscientes de las mismas en el tratamiento de una persona con síndrome de Down.

Por eso, la reivindicación que plantean es que “todas las personas con síndrome de Down tienen el derecho a acceder a la asistencia sanitaria cuando sea necesario en igualdad de condiciones con los demás, sin discriminación y con una evaluación adecuada de las necesidades de salud específicas de cada persona.”

El acceso adecuado a la atención de la salud, a los programas de intervención temprana y a la enseñanza inclusiva, así como la investigación adecuada, son vitales para el crecimiento y el desarrollo de la persona.