El pasado 13 de diciembre entró en vigor una nueva normativa europea, el Reglamento 1169/2011, que introduce cambios en cuanto al etiquetado de los alimentos y la información sobre alérgenos que deben ofrecer los establecimientos a sus clientes. La nueva normativa penaliza con multas de entre 5.000 y 600.000 euros a aquellos establecimientos que no ofrezcan esta información.

Los establecimientos del sector de la hostelería están obligados a informar a sus clientes de los alérgenos que incluyen todos sus platos, desde la tapa que acompaña a una caña hasta el último plato de la carta. Esta medida es obligatoria desde el pasado 13 de diciembre, y a partir del 13 de diciembre de 2016 será también obligatorio el cambio en el etiquetado y la información nutricional. Con esta nueva normativa el consumidor será el gran beneficiado al conocer con mayor precisión lo que compra y consume.

shutterstock_95028979El objetivo de la normativa es ofrecer mejor y “de forma más clara” información al consumidor para contribuir así a que éste tome la mejor decisión en cuanto a su dieta. Los cambios en el etiquetado afectarán a todo tipo de productos alimenticios, incluyendo las empresas de catering y aquellos que se comercian a través de la red.

Algunos cambios están relacionados con el diseño del etiquetado, como es aumentar el tamaño de la letra para que cualquier persona pueda leerla sin dificultades e identificar el alimento, es decir explicar exactamente qué es lo que se está adquiriendo señalando la condición física del alimento o el tratamiento al que se ha sometido.

En cuanto a la información nutricional, será obligatorio que ésta recoja los hidratos de carbono, las proteínas, los azúcares, las grasas saturadas, el valor energético y las grasas, en una tabla en el mismo envase del producto. Aparecerán además todos los ingredientes de forma clara, exacta y en orden decreciente de peso, y los alérgenos se destacarán tipográficamente con letras, tamaños o fondos diferentes.

Información visible para los clientes

En lo referente a la información sobre alérgenos en bares y restaurantes, el hostelero tendrá que informar de forma escrita, oral o a través de soportes electrónicos, pero, en cualquier caso, en una zona totalmente visible para el usuario de los alérgenos que contienen sus platos, ya sea frutos secos, pescado, gluten o lactosa, entre otros.

El objetivo es claro, “garantizar el derecho de los consumidores a la información alimentaria […] Así como ofrecer a éstos una base para elegir con conocimiento de causa los alimentos que consumen y evitar cualquier práctica que pueda inducir a engaño al consumidor”.

La Ley 17/2011 de seguridad alimentaria y nutrición contempla infracciones por distintos tipos de faltas que según su graduación, leve, grave o muy grave, pueden acarrear multas desde 5.000 hasta los 600.000 euros, respectivamente.


Lorena Pérez

Lorena Pérez

Licenciada en Periodismo, lleva diez años escribiendo en distintos medios sobre salud, ocio y cine. Aficionada a la buena cocina y la buena comida (sólo si es sin gluten), deportista y cinéfila sin remedio, se acerca al mundo de la salud desde un punto de vista amable y riguroso, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los lectores de Knowi.