Los mejillones son un alimento que, aparte de ofrecernos un sabor delicioso, tienen muchísimas propiedades muy beneficiosas.

Son un tipo de molusco relacionado con las vieiras, las ostras y las almejas. Debido a que el método para su cultivo es ecológicamente racional, los mejillones son una de las opciones más saludables en cuanto a la oferta de marisco que podemos encontrar en nuestro supermercado.

Los mejillones se pueden cocinar con o sin concha. Se pueden comprar ahumados, enlatados o congelados. Los tipos de mejillones son el Mytilus edulis o mejillón del Atlántico y del Cantábrico y el mejillón del Mediterráneo o mejillón rubio conocido como Mytilus galloprovincialis.

Para reducir la aspereza de los mejillones, debes limpiarlos bien antes de cocinarlos. Es un alimento muy masticable y resistente con un sabor especial. Este producto marino es particularmente rico en nutrientes, por lo tanto, esto lo convierte en una buena elección alimentaria.

Los mejillones son una rica fuente de muchas vitaminas y minerales esenciales:

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Vitaminas del complejo B, vitamina C, ácido fólico, hierro, fósforo, manganeso, selenio y zinc. Tienen la capacidad de eclipsar a la mayoría de alimentos cuando se trata de su vitamina B12, selenio y manganeso.

80 gramos de mejillones cocidos, nos proporcionan el 340 por ciento del valor diario recomendado de vitamina B12. La vitamina B12 es esencial para la salud del sistema nervioso, la formación de los glóbulos rojos y para el adecuado crecimiento y desarrollo.

mejillones

Los mejillones son un alimento muy saludable debido a sus propiedades saludables, algo que pasa muy desapercibido.

En la misma cantidad de mejillones también encontramos un 108 por ciento del valor diario recomendado de selenio y un 288 por ciento de manganeso. El selenio es importante para la función del sistema inmunológico y da apoyo a la glándula tiroides, mientras que el manganeso está implicado en la salud ósea y el metabolismo energético.

Debido a la abundancia de yodo que se puede encontrar en los mejillones, beneficia nuestro metabolismo, regulando nuestro nivel de energía y el correcto funcionamiento de las células.

Además, el yodo de los mejillones, ayuda a cuidarnos por dentro, regulando nuestro colesterol. Al ser un alimento rico en yodo, también ayuda a procesar los hidratos de carbono, fortalecer el cabello, la piel y las uñas.


Gramo por gramo, la carne de los mejillones frescos, ofrece la misma cantidad de proteína de alta calidad como la carne roja, pero mucho menos grasa, especialmente de las grasas “malas” o de las grasas saturadas.

Aproximadamente contienen entre el 50 y el 75 por ciento de las calorías de los diferentes tipos de carne roja. Medio kilo de mejillones con su concha o una ración de aproximadamente 15 mejillones, proporcionan la misma cantidad de proteína como las que hay en un bistec de 170 gramos, pero sin embargo, sólo contiene una pequeña cantidad de la grasa saturada que contiene este bistec.

El consumo de alimentos ricos en proteínas de alta calidad, como es el caso de los mejillones, nos aporta beneficios para nuestra salud, cuidando nuestro corazón y aportando fibra a nuestra dieta. Esto último puede ser interesante, si queremos controlar nuestra figura.

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Los mejillones, una de las fuentes más ricas en ácido Omega 3

Además, los mejillones tienen un bajo contenido en grasas totales y saturadas, pero este tipo de moluscos, son una de las fuentes más ricas en un ácido graso insaturado beneficioso para nuestro corazón.

Este ácido es conocido colectivamente como ácido graso omega-3. En una ración de 85 gramos de mejillones cocinados al vapor, hay más de 700 mg de ácidos grasos omega-3.

Los ácidos grasos omega-3, especialmente los que provienen del pescado y del marisco, nos ofrecen beneficios cardioprotectores, disminuyendo el riesgo a desarrollar latidos cardiacos anormales y regulan los niveles de triglicéridos y en general, los niveles de grasa en la sangre. Ambos de estos beneficios contribuyen a una reducción del riesgo de ataque cardíaco o de muerte súbita por enfermedad cardíaca.

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