Muchos son los que deciden poner una mascota en sus vidas, la verdad es que es una muy buena idea. Independientemente de la satisfacción que produce su cuidado y compañía, es bueno recordar que el ser humano siempre ha estado en contacto con sus congéneres irracionales.

Pon un perro, un gato, el animal que sea en tu vida y verás como mejora tu vida en general ya que de todos es sabido que el dar es más importante que el recibir y que compartir es mucho más gratificante y saludable que el poseer. Estos principios simples no se suelen entender hasta que no se practican, quizás por ello nuestra sociedad se encuentra en una encrucijada en la que la pérdida del sentido de mucha cosas es la constante.

Compartir nuestra vida y nuestro entorno vital con un ser vivo, en este caso un animal no deja de reportarnos muchos más beneficios que los inconvenientes que podamos sufrir. Es decir que aunque parezca paradójico se recibe más que se da.

Las ventajas y refuerzos positivos que recibimos a cambio de nuestro afecto y cuidados podríamos resumirlos en:

 

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1. Afecto y compañía. En los tiempos que corren este aspecto alcanza una especial relevancia, fundamentalmente para aquellas personas que se encuentra. En un estado de soledad, teniendo en cuenta que se puede estar muy solo aunque uno esté rodeado de una multitud.

2. Refuerzo positivo de nuestro sentimiento de solidaridad y de sentirnos útiles para alguien. Quien tiene toda su vida ocupada y sin un resquicio para cualquier cosa que no sea sí mismo, no sabe cuán importante es este aspecto para quienes precisan cultivar esta virtud.

3. Mejora la autoestima y la comunicación en términos globales, no solo con la palabra sino también con la gestualidad y la expresión corporal. Un animal suele ser especialmente sensitivo y detecta cualquier estado de ánimo que nos invada e intención, engañarle es complicado.

4. Ayuda en nuestro desempeño diario o en el proceso de recuperación de una patología. En el primer aspecto sin duda que el ejemplo más claro lo tenemos con los perros adiestrados que ayudan a personas con ceguera o que padecen algún tipo de minusvalía física o psíquica. En el segundo supuesto en el proceso terapéutico de patologías de diferente naturaleza y complejidad.

5. Seguridad, y en este punto tampoco creo que sea necesario explayarse si visualizamos a un perro con su especial dotación en los sentidos ejerciendo de guardián y protector de quien lo cuida y le presta toda la atención y cuidados necesarios.

6. En casos también concretos, como es el caso de los perros, su contribución esencial en caso de accidente doméstico o fuera del hogar.

7. Contribuyen a liberar el estrés, los estudios llevados a cabo sobre personas que poseen mascotas y otras que no tienen, muestran que el primer grupo tiene estados de ánimo más altos y periodos menores de depresión.

8. Los niños aprenden valores positivos como el respeto hacia los animales y la vida, la amistad y el amor, crea sentido de responsabilidad y promueve la comunicación entre padres e hijos.

9. Mejoran el humor, son una fuente de alegría y diversión para toda la familia, y con su compañía nos enseñan a disfrutar de las cosas sencillas de la vida.

10. Estimulan el contacto social y contribuyen a estar más saludables en general, tener una mascota es una buena manera de conocer a otras personas con quienes compartir anécdotas y experiencias. Además ayudan a estar en forma ya que por ejemplo los perros necesitan caminar y hacer ejercicio diariamente.

Todas ellas son buenas razones sin duda para poner una mascota en tu vida, seguro que si lo haces no te arrepentirás. Eso sí, no le abandones, como decía el anuncio…. él nunca lo haría.